Rosario, jueves 05 de noviembre de 2026
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Rosario, jueves 05 de noviembre de 2026

Pequeños productores regionales en problemas

Seis de cada diez explotaciones agropecuarias medianas atraviesan dificultades económicas por la constante pérdida de rentabilidad.

 

reflexiones

Seis de cada diez explotaciones agropecuarias medianas atraviesan dificultades económicas por la constante pérdida de rentabilidad, señala un estudio recientemente publicado.

“Se destaca que actividades como la apicultura, olivicultura, horticultura, yerbatera, algodonera, tabacalera, aromáticas, de granos, azucarera y vitivinícola están en riesgo por su falta de rentabilidad”, indicó el informe. El análisis lo dio a conocer la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) en un encuentro donde participaron más de un centenar de entidades que en conjunto representan a productores agropecuarios de 20 provincias y 40 complejos agroindustriales.

Además, los especialistas de Came sostuvieron que más de 156.000 explotaciones que forman parte de las economías regionales se encuentran en una situación crítica y que se necesita tomar decisiones políticas agropecuarias para salvarlas.

De este modo, puede comprenderse que al último paro agropecuario estuviera signado por el cese de comercialización de todos los productos perecederos del campo y no, como en anteriores ocasiones, sólo de granos y hacienda.

Esta vez se sumaron los productores de las economías regionales que pelean por un poco de competitividad, mientras la brecha entre lo que recibe por su materia prima y lo que paga el consumidor en góndola va del 300 al 1.200 por ciento.

La mesa de enlace aseguró que esta discrepancia se da en productos de primera necesidad, como el azúcar, la yerba, manzanas, peras, arroz, duraznos y ciruelas, lácteos, carnes en general, verduras, cítricos y harina, entre otros.

Came informó que unen a los productores “situaciones comunes” como esa brecha, es decir la mínima participación del hombre agropecuario en el valor generado por la venta final del producto.

Otro aspecto es que en las economías regionales los costos de fletes y logística superan a otros productores y todos se sienten presionados por los tributos fiscales nacionales y provinciales.

Desde el NOA, por ejemplo, reclaman una política ferroviaria para abaratar los costos.

El ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, reconoció las diferencias entre el precio de la materia prima y del producto que se vende al consumidor y aseguró que realizan “ferias permanentes” para regular los precios, donde un sachet de leche se puede comercializar a 5.90 pesos.

Habló de “evitar una cadena maléfica de comercialización”.

Mientras tanto, el agro sigue con su ritmo, en medio de las dificultades en algunos casos burocráticas que les exigen conocimientos y mucho tiempo para trámites.

Sin embargo, Analía Selva, contadora especializada del Centro de Agronegocios de la Fundación Libertad, recomendó a los productores conocer mejor la normativa fiscal vigente, poseer ordenados los números y hacer las gestiones con tiempo para evitar tener problemas con la Afip por errores en las cuestiones formales. “Hay productores que gestionan la carta de porte con el camión cargado”, criticó.

El campo empeñado en progresar tiene pinceladas positivas: los fabricantes de agromáquinas aseguraron en la muestra Agro Activa que las ventas mejoraron en 2013 respecto de 2012, cuando la sequía afectó la producción agropecuaria y las decisiones de inversión, pero reconocieron que aún el piso es bajo.

Los comerciantes aguardan a que comiencen a moverse los recursos económicos de la cosecha de granos gruesos que, en el caso de la soja ya termina, con el 99 por ciento cosechado, se acerca a las previsiones de la Bolsa de Cereales porteña de 48,5 millones de toneladas, con 48.1 millones de toneladas levantadas hasta el momento.

Mientras que en la campaña de invierno de granos finos, se ha sembrado el 30 por ciento de trigo del área prevista por el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa porteña que es de 3.9 millones de hectáreas.

“En números absolutos, la superficie cubierta con trigo en el país asciende a 1.16 millones de hectáreas”, dijo el PAS que también informó que se generaliza la siembra de cebada en el país.

Por último, un dato brindado por una agencia internacional de noticias: la compra de tierras en los países en desarrollo son dos veces menos importantes que lo que se estimaba hasta ahora, según Land Matrix, una base de datos independiente que registra una “real desaceleración” del fenómeno.

“La razón principal es la gran cantidad de fracasos de esas inversiones, por razones técnicas o de gobierno”, donde la “corrupción e inseguridad” son factores que desalientan inversiones.