Rosario, domingo 27 de septiembre de 2026
Search
Rosario, domingo 27 de septiembre de 2026

Pionero en Santa Fe: Fundar reformó el diseño de su edificio Alba para reducir el consumo de energía en un 70%

Se construye en bulevar Avellaneda y Don Orione. Contará con un pre etiquetado energético en cada una de sus unidades
Pionero en Santa Fe: Fundar reformó el diseño de su edificio Alba para reducir el consumo de energía en un 70%
Foto: Juan José García

Muchas constructoras locales hacen foco en la sustentabilidad y en el ahorro energético en sus proyectos residenciales. Fundar dio un paso más con el nuevo edificio que levanta en la zona norte de Rosario: Alba. Es el primero en la ciudad, e incluso en la provincia de Santa Fe, que contará con pre etiquetado energético. La gerenta comercial Evelina Riva y el arquitecto Fabián Ruiz explicaron cómo lo consiguieron, los detalles y lo que significa la clasificación.

Rosario implementa sistema voluntario de etiquetado de eficiencia energética para viviendas

El etiquetado de eficiencia energética para viviendas en Rosario es un sistema voluntario que clasifica el desempeño energético de los inmuebles mediante una escala de letras: de la A a la G. Rosario se adhirió a la Ley Provincial 13.903 e incorporó esta herramienta a su Reglamento de Edificación.

La etiqueta utiliza colores y letras (de la A, la más eficiente, a la G, la menos eficiente), similar al sistema usado en los electrodomésticos.

Alba: preetiquetas B y C

En el caso de Alba se obtuvo la clasificación B y C en sus unidades. Evelina Riva destacó que el edificio de 10 pisos que se construye en Avellaneda y Don Orione, con unidades de uno y dos dormitorios, ofrece con su pre etiquetado energético “mayor confort y mayor calidad de vida desde el primer momento en que se habita”.

Agregó que el uso eficiente de la energía incluye las áreas comunes. Es un dato relevante, porque abarata las expensas. “Intentamos mejorar el consumo con un mejor diseño en nuestras unidades para lograr un consumo más eficiente, es decir tener un ahorro energético y proteger los recursos pensando en las generaciones futuras”.

La cifra impacta: “El consumo de energía, tanto en electricidad (iluminación y acondicionamiento de ambiente) como en gas, es un 70% menor a las unidades promedios”, insistió la gerenta comercial de Fundar.

“Alba es un edificio innovador que eleva los estándares de la construcción, hace foco en la sustentabilidad  y genera un valor agregado para los usuarios finales”, subrayó.

¿Qué se evalúa para el mejoramiento energético?

Fabián Ruiz, arquitecto integra el área técnica de la desarrolladora, explicó que el pre etiquetado evalúa aspectos como la orientación del edificio, la envolvente térmica, las aislaciones, los materiales y los sistemas de climatización. Con eso, estima el consumo energético de las viviendas y su nivel de confort.

Ruiz destacó que la herramienta no solo reduce el impacto ambiental, sino que también mejora la ecuación económica. Una vivienda más eficiente demanda menos energía para calefaccionarse, refrigerarse o iluminarse, lo que reduce los costos de funcionamiento a lo largo del tiempo. Además, la normativa provincial prevé beneficios impositivos según la categoría energética obtenida.

“Cuando decidimos avanzar con el pre etiquetado la obra ya estaba avanzada. Por lo cual, a través de un asesoramiento, fuimos elaborando soluciones que nos permitan lograr unidades con mayor confort  térmico. Y lo conseguimos con mínimas mejoras”, explicó.

El objetivo inicial de lograr que las 56 unidades alcanzaran una calificación con etiquetas B y C se logró mediante la incorporación, desde la etapa de proyecto, de diversas soluciones constructivas orientadas a mejorar la eficiencia energética. Entre ellas se destacan la reducción de los puentes térmicos en los muros exteriores, la utilización de aberturas con doble vidriado hermético (DVH) y baja emisividad, y la implementación de un sistema centralizado para el calentamiento de agua sanitaria y calefacción mediante radiadores.

Sin embargo, a partir del análisis, evaluación e incorporación de mínimas mejoras constructivas que la etapa de la obra lo permitía, fue posible optimizar aún más las prestaciones energéticas del conjunto. Como resultado, se alcanzó una clasificación de 30 unidades con preetiqueta clase B y 26 unidades con preetiqueta clase C.