Muchas constructoras locales hacen foco en la sustentabilidad y en el ahorro energético en sus proyectos residenciales. Fundar dio un paso más con el nuevo edificio que levanta en la zona norte de Rosario: Alba. Es el primero en la ciudad, e incluso en la provincia de Santa Fe, que contará con pre etiquetado energético. La gerenta comercial Evelina Riva y el arquitecto Fabián Ruiz explicaron cómo lo consiguieron, los detalles y lo que significa la clasificación.
Rosario implementa sistema voluntario de etiquetado de eficiencia energética para viviendas
El etiquetado de eficiencia energética para viviendas en Rosario es un sistema voluntario que clasifica el desempeño energético de los inmuebles mediante una escala de letras: de la A a la G. Rosario se adhirió a la Ley Provincial 13.903 e incorporó esta herramienta a su Reglamento de Edificación.
La etiqueta utiliza colores y letras (de la A, la más eficiente, a la G, la menos eficiente), similar al sistema usado en los electrodomésticos.

Alba: preetiquetas B y C
En el caso de Alba se obtuvo la clasificación B y C en sus unidades. Evelina Riva destacó que el edificio de 10 pisos que se construye en Avellaneda y Don Orione, con unidades de uno y dos dormitorios, ofrece con su pre etiquetado energético “mayor confort y mayor calidad de vida desde el primer momento en que se habita”.
Agregó que el uso eficiente de la energía incluye las áreas comunes. Es un dato relevante, porque abarata las expensas. “Intentamos mejorar el consumo con un mejor diseño en nuestras unidades para lograr un consumo más eficiente, es decir tener un ahorro energético y proteger los recursos pensando en las generaciones futuras”.
La cifra impacta: “El consumo de energía, tanto en electricidad (iluminación y acondicionamiento de ambiente) como en gas, es un 70% menor a las unidades promedios”, insistió la gerenta comercial de Fundar.
“Alba es un edificio innovador que eleva los estándares de la construcción, hace foco en la sustentabilidad y genera un valor agregado para los usuarios finales”, subrayó.
¿Qué se evalúa para el mejoramiento energético?
Fabián Ruiz, arquitecto integra el área técnica de la desarrolladora, explicó que el pre etiquetado evalúa aspectos como la orientación del edificio, la envolvente térmica, las aislaciones, los materiales y los sistemas de climatización. Con eso, estima el consumo energético de las viviendas y su nivel de confort.
Ruiz destacó que la herramienta no solo reduce el impacto ambiental, sino que también mejora la ecuación económica. Una vivienda más eficiente demanda menos energía para calefaccionarse, refrigerarse o iluminarse, lo que reduce los costos de funcionamiento a lo largo del tiempo. Además, la normativa provincial prevé beneficios impositivos según la categoría energética obtenida.
“Cuando decidimos avanzar con el pre etiquetado la obra ya estaba avanzada. Por lo cual, a través de un asesoramiento, fuimos elaborando soluciones que nos permitan lograr unidades con mayor confort térmico. Y lo conseguimos con mínimas mejoras”, explicó.
“De las 56 unidades 30 unidades clasificaban como C y 26, al principio como D, con esas mínimas mejorar logramos revertir y lograr que 26 obtengan la clasificación B”, dijo y detalló que esas mínimas reformas fueron la instalación de revoques térmicos aislantes, la utilización de hormigón de ladrillo celular y vidrios con control solar, entre otros materiales ya que la evaluación de las etiquetas energéticas tienen en cuenta e l aislamiento térmico, la orientación y el diseño y las energías renovables.