La concejala de Iniciativa Popular, Fernanda Gigliani, presentó un pedido de informes sobre la licitación de cinco coma tres hectáreas, con un frente al río Paraná de 230 metros, que quieren sea destinada a actividades logísticas y productivas, en el extremo sur del complejo portuario de la ciudad de Rosario.
Gigliani advierte, entre otras cosas: «No pareciera tener relación los 3.000 metros cuadrados destinados a espacio de uso público con las casi 6 hectáreas a urbanizar».
“La intervención proyectada sobre dicho sector requiere un análisis integral de sus dimensiones urbanísticas, ambientales, sociales, económicas y territoriales, considerando tanto las actividades que se prevé desarrollar como sus efectos sobre el entorno inmediato y la relación de la ciudad con el frente ribereño”, afirmó.

Si bien el departamento ejecutivo tiene un lugar en el directorio del Enapro, los usos y característica de los mismos en cualquier sitio de la ciudad deben ser tratados indefinidamente por el Concejo Municipal.
En la misma línea, lanzó: “Nuevamente el intendente parece entender a la Autonomía como una potestad propia, sin considerar al Concejo Municipal como parte del sistema republicano local”.
El pedido de Gigliani podría tratarse este mismo jueves y contempla que se informe al Concejo la documentación respaldatoria de la Licitación Pública para la concesión de El Mangrullo, con las siguientes respuestas: situación social y habitacional; cantidad de familias que habitaban el sector alcanzado por la intervención, así como también, planes de asistencia, relocalización o soluciones habitacionales ejecutados o previstos.
También pide conocer las medidas previstas para atender la situación de las personas cuyas actividades laborales o medios de subsistencia se encuentren vinculados al río o al uso del sector; usos y actividades previstos para el predio y cuáles son los criterios para determinar la compatibilidad de las actividades propuestas con el objeto de la concesión, la actividad portuaria y la planificación urbana de su entorno.
“Queremos conocer los fundamentos técnicos, urbanísticos, ambientales y sociales»
Además de las características del parque público previsto, incluyendo superficie, equipamiento, instalaciones, accesibilidad, usos permitidos y condiciones de mantenimiento”, dijo Gigliani y agregó: “Lo mismo para la distribución de superficies, los planos y documentación ambiental disponible, así como los informes y dictámenes técnicos que fundamenten la propuesta”.
