“Se apunta a fortalecer experiencias productivas, fundamentalmente de alimentos y bebidas, que no suelen acceder a los grandes canales de venta, mejorando su posibilidades de comercialización”, explicó el concejal Eduardo Toniolli, al apuntar un proyecto para disponer que los grandes supermercados de la ciudad destinen un espacio a la comercialización de productos y bienes generados por emprendimientos de la economía popular como cooperativas, empresas recuperadas, agricultores familiares, movimientos campesinos, productores artesanales y otras experiencias sociales-productivas.
“En el contexto económico recesivo que atraviesa el país, es necesario que los gobiernos locales tomen medidas contracíclicas para paliar las consecuencias sociales, y alentar a las micro empresas y a organizaciones de la economía social sería un aporte enorme del municipio en ese sentido”, explicó el edil.
Con su Red de Huerteras y Huerteros, y otras experiencias que van desde huevos hasta conejos, Rosario es pionera desde la década del 90 en emprendimientos. Pero la iniciativa tiene un alcance mayor y apunta a facilitar el acceso de productores regionales a canales de comercialización masivos que están tipificados en la ley provincial 12.069 como grandes superficies comerciales, por intermedio de góndolas correctamente señalizadas y dispuestas a tal efecto.
En ese marco, el proyecto del edil kirhnerista también propone la creación en la Secretaría de Producción y Desarrollo Local de un “Registro de Unidades Productivas Populares” que haga las veces de padrón de proveedores habilitados.
Por último, la normativa busca incluir una forma para que los grandes súper se abstengan de imponer a los proveedores de la economía popular requisitos habituales para grandes productores de alimentos y bebidas.
