Las detonaciones se escucharon alrededor de las 23 de este lunes cerca del local gremial de Conductores de Camiones. Al presunto autor de los tiros lo apresaron a tres cuadras. El arma con el que se presume disparó estaba debajo de un contenedor de basura
Un muchacho de 21 años terminó detenido en la noche de este lunes bajo sospecha de ser quien disparó varias veces frente a la sede del Sindicato de Conductores de Camiones, en avenida San Martín y Pasco. Lo extraño es que el muchacho dejó la moto tirada y lo apresaron a unas tres cuadras. Estaba sentado en una ochava de Sarmiento y Riobamba. Al arma la encontraron debajo de un contenedor de basura.
Varios llamados al 911 avisaron sobre detonaciones alrededor de las 23 frente a la sede gremial. La policía levantó en el lugar tres vainas servidas y encontró una moto Yamaha Fz roja y blanca. Por la numeración del cuadro, se supo luego que había sido robada en septiembre último en Villa Gobernador Gálvez.
De acuerdo al parte oficial, otro testimonio permitió dar con el presunto autor de los disparos. Un hombre dijo que estaba «sentado» en la esquina de Sarmiento y Riobamba. Allí lo detuvieron. Fue identificado como Gonzalo N., de 21 años. En el rastrillaje por el lugar, se halló, debajo del contenedor, una pistola Bersa Thunder Pro 380 Súper, con la empuñadura envuelta con cinta aisladora. En el cargador contenía 9 municiones intactas calibre .380 y otra en la recámara.
La investigación del caso quedó a cargo del fiscal de la Unidad de Flagrancia en turno, Marcelo Vitola.
Argentina inició la defensa del título con un triunfo por 66-42 frente a Colombia. Diana…
Sportsmen Unidos superó este lunes como visitante a Unión y Progreso por 81 a 71…
Matías Julián Álvarez Guardia, de 29 años, murió tras ser apuñalado durante una discusión. Su…
Según reflejó un informe del Centro de Economía Política Argentina, va en alza el número…
Isabel Peralta ya había recibido una condena a un año de cárcel por hechos similares,…
Cada vez más personas documentan en público su cambio de hábitos. Detrás de la promesa…