El Senado provincial aprobó por unanimidad y convirtió en ley un cambio en el Código Procesal Laboral, cerrando una de las puertas a la industria del juicio laboral por accidentes y enfermedades en contextos de trabajo.
El diputado Martín Rosúa, uno de los autores de la iniciativa, sostuvo que “es una ley que viene a resolver y a ordenar el sistema de reclamos por accidentes y enfermedades laborales” y agregó: “Partimos de la base de que la justicia laboral de la provincia de Santa Fe tiene un problema muy grande y es que somos una de las provincias con más juicios laborales del país por cada trabajador asegurado”.
El diputado de UCR-Unidos explicó que tenemos la misma cantidad de siniestros que tiene la provincia de Córdoba con el doble de juicios laborales que tiene esa provincia. “Esto muestra un problema de fondo, que somos un sistema que no resuelve nada en sede administrativa y que judicializa casi todo. Y un sistema que hace eso es un sistema que no está funcionando bien. Primero, colapsa la justicia laboral. Segundo, hace que los trabajadores tengan que cobrar después de años de litigios. Y tercero, tiene un sobrecosto enorme para el sector productivo de la provincia de Santa Fe”.
Vale mencionar que hoy las empresas santafesinas pagan más de 100 millones anuales comparados con empresas con provincias de estructura productiva similar solamente por la cantidad de juicios laborales que tenemos. “Por eso esta ley es importante, porque lo que hace es ordenar un sistema que ven funcionando muy mal. Evita que un mismo caso se multiplique en varios juicios, fortalece las instancias previas para no tener que llegar a tribunales, establece plazos mucho más cortos y más claros, y por sobre todas las cosas, establece un nuevo sistema de pericias médicas independientes, con mayor control y con muchísimo mayor transparencia”, aportó Rosúa.
Este nuevo esquema que está plasmado en esta ley va en línea con lo que ya hicieron otras provincias que lograron bajar fuertemente la litigiosidad, son los casos de Salta y Río Negro, que hoy tienen 5 o 6 veces menos cantidad de juicios laborales per cápita que lo que tiene la provincia de Santa Fe.
“Pasamos de un sistema que estimula y que genera el conflicto laboral a un sistema mucho más dinámico que funciona y que da respuestas”, concluyó.