Rosario, lunes 28 de septiembre de 2026
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Rosario, lunes 28 de septiembre de 2026

Retomar el hábito de “volar” a través de la lectura de cuentos

La biblioteca popular Cachilo, de Virasoro al 5600, es sede local de dos festivales internacionales.

Páginas repletas de letras y dibujos, algunas para chicos, otras para más grandes, pero todas para disfrutar de dos jornadas imperdibles. Se vino el Santa Fe Cuentos, séptimo festival Internacional de Oralidad Artística y Narración Oral Escénica, en conjunto con Ábrete Sésamo, el Séptimo Festival para Niñas y Niños. Todo esto se ofrece hoy en la biblioteca popular Cachilo (Virasoro 5606).

“La incomunicación es el problema del momento. Esto gracias a diferentes aspectos y circunstancias por las que atraviesa la sociedad argentina. Esta problemática no sólo ha teñido a la educación, y por ende los aprendizajes, de valores intrascendentes, sino que ha agravado las problemáticas sociales con grandes índices de violencia y de discriminación. La desesperanza, la angustia, la opacidad de un individuo cada vez más aislado, más encerrado en sí mismo es una de las manifestaciones más comunes en nuestras sociedades”, explicaron los organizadores.

A su vez, agregaron en su comunicado sobre este encuentro: “En las manifestaciones de la sociedad detectamos una especie de impotencia auditiva generalizada: un oído insensible, que oye pero es incapaz de decodificar comprensivamente lo percibido. Todos sabemos que esto, sumado a la creciente dificultad para expresar –oralmente y por escrito– pensamientos, sentimientos, emociones, son barreras que limitan la capacidad de comunicación y condicionan las posibilidades de desarrollo de un pueblo. Tal como lo expresara hace unos años la Unesco, la alfabetización ya no pasa sólo por saber leer y escribir, sino que debemos desarrollar otro tipo de competencias que nos permitan resolver creativamente las problemáticas cotidianas, generar cambios, defender nuestras ideas para, en definitiva, realizarnos socialmente en la interacción con el entorno”.

La actividad comenzó el 6 de octubre y continuará hasta el 20, pero hoy tendrá lugar en la Cachilo y mañana en Santa Fe, con la transmisión en vivo de la radio comunitaria FM Aire Libre (93.1). Alrededor de 800 personas se darán cita en la pequeña pero grandiosa biblioteca de Virasoro 5606 y entre docentes, padres y alumnos se leerán cuentos en busca de que los chicos, tan acostumbrados a vivir junto a la televisión, “paren la vorágine de la superestimulación sonora y estridente, se dediquen a escuchar y a volar por sus propias imágenes”, sostuvo Claudia Martínez, directora de la Cachilo, a El Ciudadano.

—¿Participan sólo los chicos o también los grandes?

—En la biblioteca invitamos a vecinos, socios, pero además llevamos cartas a las escuelas, hablamos con directivos y docentes, por eso podemos decir que habrá más de 200 chicos de las escuelas primarias de la zona, más otros 400 convocados por Amsafé, además de mayores participando de este encuentro. Cuando iniciamos estos festivales las escuelas no les daban mucha importancia, incluso ni siquiera venían. Luego fueron conscientes de cómo los cuentos trabajan en los chicos y desde entonces se engancharon y nos llaman para pedirnos que no los dejemos afuera. Supimos que muchas escuelas trabajan luego en el salón sobre las actividades realizadas en la Cachilo, lo cual realmente nos llena de orgullo.

—Sin embargo, este año también apuntan al público adolescente.

—Éste es el primer año que trabajaremos con secundarias y, por supuesto, como todo inicio fue muy costoso. Tenemos muchas expectativas alrededor de esto. Aún no sabemos si les gustará, si volverán, pero es un riesgo que corremos. Creemos que todo se demuestra andando y con la constancia y tenemos confirmada la presencia de unos 120 adolescentes. Hoy podemos decir que este Festival es una fiesta para los chicos y grandes. También para nosotras narradoras, encontrarnos con pares de otros países es una alegría y oportunidad de intercambio. Es más, nuestros narradores cachilos se sumarán al festival de mañana en Santa Fe.

—¿Quiénes se encargan de la selección de cuentos?

—Esa tarea quedó en manos de los propios narradores en base a la temática y al público destinatario.

—¿Cómo será la transmisión del festival por Aire Libre?

—Al ser por la radio comunitaria se transmitirá las dos jornadas en vivo. También habrá entrevistas a narradores que luego se pasan en el resto de la programación. Todo el material de los festivales en la biblioteca de estos 4 años se graba, con la idea de producir un material sonoro para radios. La radio es nuestra así que disponemos de todo el tiempo del mundo. Además, vamos a grabar entrevistas de los chicos que luego se emitirán en el micro Radiochanguitos.

—¿Qué expectativas hay sobre esta experiencia?

—Estos eventos son una gran oportunidad para la biblioteca. En principio, porque es una de las líneas de acción que desarrollamos dentro de la promoción de lectura: animar a leer desde la oralidad. Pero por otra parte es también un modo de que muchos chicos conozcan la biblioteca, paren la vorágine de la superestimulación sonora y estridente, se dediquen a escuchar y a volar por sus propias imágenes y disfruten de compartir este encuentro con chicos que no conocían, viviendo en el mismo barrio. También esperamos que los docentes se contagien de ganas de probar el saborcito de contar cuentos a sus chicos, que pueda instalarse en las escuelas esos momentos donde se forma una rueda mágica alrededor de un cuento.

—¿Qué análisis podés hacer sobre el crecimiento de la biblioteca?

—La Cachilo siempre crece, en cada acto, en cada mediación. Desde lo íntimo de contar un cuento a un niño en la biblioteca o sugerir lecturas, a contar en grupos en las veredas, a compartir con muchísimos chicos un festival donde la palabra, el gesto, el silencio comunican en un aquí y ahora que seguramente dejará huellas y ganas de más. Como dice Galeano, le seguirá creciendo adentro, y esto es para nosotros sencillo y maravilloso.