Por Data Clave
Las elecciones de medio término celebradas este martes 3 de noviembre en los Estados Unidos han dejado un escenario complejo para la administración de Donald Trump, ya que el Partido Demócrata controlará la Cámara de Representantes y el Senado, por lo que el republicano tendrá un Congreso en contra en los dos años que le restan de mandato.
Según los datos oficiales, los demócratas ya se aseguraron 231 escaños en la Cámara Baja (frente a 139 de los republicanos) y lideran la carrera en la Cámara Alta con 20 bancas ganadas en esta ronda electoral, en la que se renovaba un tercio del cuerpo.
Según las proyecciones, los demócratas tendrán 54 senadores propios contra 44 de los republicanos, por lo que superan la mayoría de 51 escaños. Pasan a controlar entonces la Cámara Alta.
Según la prensa norteamericana, el nuevo Congreso llevará adelante investigaciones incesantes sobre la administración, la guerra de Irán, la presunta corrupción de la Casa Blanca y, potencialmente, los negocios que han engrosado la fortuna personal del presidente Trump durante sus casi dos años en el cargo.
Las sorpresas
La victoria demócrata se construyó a partir de resultados sorprendentes en bastiones republicanos. En Texas, la abogada y legisladora Gina Hinojosa derrotó al tres veces gobernador Greg Abbott por el 52,8% de los votos contra el 45,7%.
Con este impactante resultado, Hinojosa rompe una hegemonía de más de tres décadas de gobiernos republicanos en el estado y se convierte en la primera mujer hispana en consagrarse gobernadora electa de Texas. Su triunfo llegó impulsado por el voto joven, el descontento por el costo de vida y su rechazo frontal a la proliferación de centros de datos de inteligencia artificial. Esta caída se suma a la del histórico invicto del fiscal general Ken Paxton, quien perdió su banca en el Senado ante el demócrata James Talarico.
En Kansas, el pastor metodista Adam Hamilton derrotó al titular republicano Roger Marshall, convirtiéndose en el primer demócrata en ganar una banca en el Senado por este estado agrícola en 94 años (desde 1932). El descontento de los productores rurales con el costo del diésel y la política de aranceles de Trump sepultó el favoritismo del oficialismo.
En Carolina del Sur se dio una de las contiendas menos previstas en las previsiones previas, en la que la demócrata Annie Andrews derrotó a Darline Graham (hermana del fallecido e histórico senador republicano Lindsey Graham). Graham había sido puesta en el cargo interinamente y promovida por el propio Donald Trump, por lo que su caída representa un durísimo golpe directo a la influencia del jefe de Estado.
El naufragio de la campaña terminó de consolidarse en Ohio. La médica demócrata Amy Acton se consagró gobernadora electa frente al republicano Vivek Ramaswamy, en un distrito donde Trump había ganado con comodidad en las presidenciales anteriores. Los analistas locales coincidieron en que la agresiva estrategia de campaña de Ramaswamy terminó generando un fuerte efecto rebote en el electorado.
Cómo le pega a Milei
Los resultados de los comicios son una pésima noticia para el gobierno argentino, ya que el presidente Javier Milei se alineó férreamente con Trump, lo que le permitió obtener un préstamo de última instancia en las elecciones del año pasado, cuando una incipiente corrida cambiaria le hacía presagiar una derrota en las elecciones legislativas.
Con las dos cámaras bajo el control de los demócratas, Trump ya no tendrá tantas libertades para ayudar a Milei cuando se realicen las elecciones presidenciales en la Argentina el año próximo, con un pronóstico sombrío para los libertarios.
La reacción del mercado local no se hizo esperar. En las últimas jornadas, la incertidumbre en torno al desenlace electoral en EE. UU. y el panorama político doméstico golpearon con dureza a los activos argentinos. El riesgo país escaló con fuerza, superando los 800 puntos básicos (cerrando en 829 puntos), y registró su nivel más alto desde octubre de 2025.
El núcleo de la preocupación en la Casa Rosada radica en el margen de maniobra que perderá la Casa Blanca. Durante el último año, el Tesoro de los Estados Unidos —bajo la conducción de Scott Bessent— había dado muestras de un fuerte apoyo discrecional hacia el programa macroeconómico de Milei. Sin embargo, con un Congreso dominado por la oposición demócrata, este esquema cambiará drásticamente.
