Rafael Nadal parecía encaminarse rumbo a un nuevo título. Confíado y con buen tenis, pretendía sumar una corona en pos de envalentonarse para volver a soñar con el reinado del ATP. Sin embargo, Andy Roddick, el chico malo del circuito, le puso un freno a la ilusión, venció al español por 4-6, 6-3 y 6-3 y se instaló en la final del Masters 1000 de Miami.
Con las anticipadas eliminaciones de Roger Federer, Novak Djokovic y Andy Murray, el mallorquín se perfilaba como el vencedor del torneo sobre cemento en Key Biscayne. Pero el estadounidense lo doblegó en dos horas y seis minutos de juego para dejar al torneo sin las grandes estrellas.
Ahora Roddick espera con serenidad para conocer a su próximo escollo en Miami. El sueco Robin Soderling y Tomas Berdych disputarán la otra seminafinal cerca de las 20 horas de la Argentina.