El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, puso en funciones anoche al nuevo ministro jefe de gabinete, designó a ocho de los 13 responsables de carteras, entre ellos a su hijo Alberto al frente de la Secretaría General, Legal y Técnica de la provincia.
La ceremonia se cumplió anoche pasadas las 20.30 en dependencias de las «Terrazas del Portezuelo”, nueva sede gubernamental, donde tomó el juramento de práctica el hasta el momento presidente de la Cámara de Diputados puntana, y ex diputado nacional, Claudio Poggi, como Jefe de Gabinete.
En el mismo acto el primer mandatario confirmó a 8 ministros de los 13 que se encuentran en el recambio, y firmó el decreto de promulgación de la ley de expropiación de la Sierra de la Quijadas.
Así quedaron nombrados en el nuevo gabinete el jefe del Programa Control de Gestión, Miguel Angel Berardo; el secretario Legal y Técnico, Mario Noé Esteves; la ministra de Inclusión y Pública e Infraestructura, Juan Mario Kluch, y como titular de la cartera de HaciendaPública, José María Emer.
Los nuevos funcionarios se caracterizan por su corta edad, todos oriundos de esta capital y la designación de Poggi al frente de la jefatura de gabinete, hizo que en su lugar en la presidencia de la Cámara de Diputados de la provincia quedará la ex cuñada del gobernador y actual legisladora oficialista, Graciela Mazzarino.
Asimismo fueron confirmados en sus cargos Julio Quevedo en el Ministerio de Salud; Gladis Bailac de Follari que deja la cartera de Gobierno, Justicia y Culto, para ocupar el Ministerio de Inclusión y Desarrollo Humano; Sebastián Lavandeira, como ministro del Campo; Leonardo Agnesi, en el Ministerio de Turismo, y Daiana Hissa, en el Ministerio de Medio Ambiente.
De esta manera sólo queda definir la titularidad de cinco ministerios para completar el nuevo gabinete provincial: Educación, Transporte, Seguridad, Progreso y Gobierno.
Los dos primeros protagonizaron los conflictos más trascendentes en la provincia durante 2010, que se inició con un paro docente por tiempo indeterminado, que se extendió por un mes, y dos paros de transporte urbano e interurbano, que paralizó a la provincia en la pelea por los fondos provenientes de SITAU.