Por Heriberto Perfumo / Especial para El Ciudadano
Durante años, Roldán convivió con una realidad que parecía difícil de revertir. Una ciudad que crecía en población, pero que no lograba acompañar ese crecimiento con infraestructura, servicios y planificación. Una administración concentrada en resolver lo urgente y con escaso margen para pensar el desarrollo.
La llegada de Daniel Escalante a la intendencia, en diciembre de 2021, marcó el inicio de un cambio de paradigma.
Con una importante deuda heredada, juicios pendientes y un municipio con limitadas capacidades de inversión, el desafío inicial fue ordenar. Pero el objetivo nunca fue únicamente equilibrar las cuentas. La meta era mucho más ambiciosa: transformar a Roldán en una ciudad moderna, conectada y preparada para el futuro.
A poco más de cuatro años del inicio de ese proceso, los resultados comienzan a ser visibles.
La gestión municipal logró sanear gran parte de la situación financiera heredada, cerrar la mayoría de los litigios existentes e impulsar un volumen de obra pública sin precedentes para la ciudad.
Más de 250 cuadras de pavimento y hormigón ejecutadas, nuevos accesos estratégicos a las rutas 9 y A012, corredores viales que integran barrios históricamente desconectados y un plan permanente de mejoramiento urbano forman parte de una política que entiende la infraestructura como una herramienta de desarrollo.
Pero la transformación no se limita a las calles.
La educación se convirtió en uno de los ejes centrales de la gestión. La construcción de la nueva Escuela Secundaria Nº 730, junto con las ampliaciones realizadas en establecimientos educativos locales, representan una apuesta concreta al futuro de las nuevas generaciones.
La seguridad también dejó de abordarse desde la improvisación para convertirse en una política integral. Tecnología, prevención, capacitación y presencia territorial permitieron construir uno de los sistemas de monitoreo más importantes de la región.
En paralelo, la recuperación del transporte urbano, las inversiones en cultura, la puesta en valor de espacios públicos y el fortalecimiento del Parque Industrial muestran una gestión que busca generar condiciones para que la ciudad siga creciendo.
Odontólogo de profesión, Escalante suele decir que eligió la salud porque cree en la importancia de mejorar la vida de las personas. Quizás por eso su gestión pueda resumirse en una idea simple: primero sanar la ciudad y luego proyectarla.
Hoy Roldán ya no discute cómo sobrevivir. Discute cómo crecer.
Y esa diferencia marca el verdadero cambio de época.
