Rosario, sábado 26 de septiembre de 2026
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Rosario, sábado 26 de septiembre de 2026

Rosario Central y su mística intacta en las finales a partido único a lo largo de la historia

El club de Arroyito forjó su grandeza nacional e internacional mediante batallas a todo o nada en terreno neutral, un sello de identidad que mantiene vigente hasta su reciente estrella de la mano de Ángel Di María
Rosario Central y su mística intacta en las finales a partido único a lo largo de la historia

Central ha demostrado históricamente una notable fortaleza al disputar finales a partido único, logrando plasmar su mística tanto en la era amateur como en el profesionalismo. Sus primeras grandes gestas bajo este formato se remontan a las décadas de 1910 y 1920, donde el conjunto de Arroyito alzó cinco copas nacionales consecutivas en terreno neutral, incluyendo la recordada goleada por 6-0 ante Racing Club en la Copa Ibarguren de 1915.

Con la llegada del profesionalismo, esta eficacia se trasladó a los Torneos Nacionales de 1971 y 1973, donde Central se coronó en canchas neutrales venciendo en ambas definiciones a San Lorenzo de Almagro, inaugurando así sus vitrinas de Primera División.

En la era moderna, el elenco canalla recuperó esa estirpe copera en escenarios únicos tras algunas finales esquivas. El punto de quiebre se dio en Mendoza con la obtención de la Copa Argentina 2018 mediante los penales ante Gimnasia de La Plata, éxito que repitió cinco años después al conquistar la Copa de la Liga Profesional 2023 tras derrotar 1-0 a Platense en Santiago del Estero.

Estas consagraciones contemporáneas ratificaron la vigencia de la institución y sirvieron como el preludio perfecto para el retorno de grandes figuras que terminarían de agigantar la vitrina del club en el plano de las supercopas nacionales.

La última y más resonante de estas batallas a todo o nada fue la Supercopa Internacional, disputada en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero. En un encuentro electrizante frente a Estudiantes de La Plata, el Canalla exhibió su jerarquía y se consagró campeón al imponerse con un categórico 3-1. El gran héroe de la jornada fue Ángel Di María, quien convirtió un inolvidable doblete para destrabar el partido y asegurar una nueva estrella oficial para el club de sus amores, consolidando este título como uno de los hitos más emotivos y celebrados por el pueblo canalla en los últimos tiempos.