Cursos de capacitaciones especiales para emprendedores cuya demanda aumenta la cantidad de sillas día a día, planes de microcréditos pensados para aquellos que están fuera del sistema financiero y una proclama de “Estado cercano y presente” son sólo algunas de las herramientas que se ofrecen desde que se creó la nueva Secretaría de Economía Social, ante un área de la Secretaría de Promoción Social. En diálogo con El Ciudadano, el titular del área, el joven radical Nicolás Gianelloni, realizó un balance de su gestión, aún breve en tiempo pero con vértigo también nuevo: asegura que las medidas económicas adoptadas a nivel nacional por el gobierno de Cambiemos impactaron de lleno en el tejido social. En especial, en los sectores más vulnerables de la población.
—¿Cuál es el balance de su gestión, desde que asumió en la Secretaría?
—Nos habíamos puesto como objetivo establecer una nueva política de inclusión social, a través de una nueva Secretaría, pensando en que se puede trabajar con los sectores más vulnerables brindándoles herramientas que les permitan empoderarse y, a la vez, potenciar sus talentos y sus capacidades, dándoles la posibilidad de construir su propio proyecto.
—¿En qué consisten esos proyectos?
—Son proyectos de todo tipo que tienen que ver con un emprendimiento, con un trabajo autogestivo y diferentes alternativas de acuerdo al potencial de cada persona y cada familia. Con esa idea, fuimos llevando al territorio y a los distintos barrios de la ciudad el programa Rosario Emprende. Tiene como principal objetivo construir una herramienta social dotada de la mayor pluralidad posible.
—¿A quiénes están dirigidas estas políticas?
—A todos tipos de emprendedores, desde aquel que vive en un barrio vulnerable como el que quiere comenzar algo nuevo que tenga que ver con lo que sabe hacer. Incluso, para quien quiera dejar un trabajo en relación de dependencia para comandar su propio destino. La verdad es que la demanda fue creciendo día a día desde que estamos al frente de la Secretaría. Sobre todo, teniendo en cuenta cuáles fueron las medidas económicas adoptadas a nivel nacional, que impactaron en el tejido social de la ciudad.
—¿La demanda fue notoria?
—Sí. Habíamos previsto esta situación. Justamente en marzo de este año lanzamos el Rosario Emprende, sabiendo que hubo algunas medidas económicas que iban a impactar de lleno en el plano social y, sobre todo, en los sectores más vulnerables. A partir de ahí, mes a mes, cada una de las inscripciones a los cursos de capacitación al programa iba creciendo.
—¿Cuánto creció?
—Observamos que entre el primer y segundo semestre aumentó un 50 por ciento la cantidad de participantes a los cursos. Otra cuestión a destacar es que la gente que se acerca a este tipo de programa no es que está buscando un extra que complemente el ingreso principal de su hogar sino que el 60 por ciento de las personas que ingresan al Rosario Emprende son personas que vienen a buscar el principal sostén de su casa, de cómo poder darle de comer a su familia.
—¿En qué consiste Rosario Emprende?
—Le llamamos “el ABC del emprendedor”. La fase A es para aquel que recién se inicia y consta de una capacitación que se da en todos los centros municipales de distrito. Se hace una vez cada 15 días durante tres meses con la posibilidad de que se les otorgue una beca a aquellos que lo necesiten. Después está la fase dos, que está destinada a los que ya cuentan con una capacidad de desarrollo y le brindamos herramientas mediante un curso que tiene que ver con marketing y con construir un plan de negocios, siempre desde una mirada de educación popular. Entendemos que la forma en la que el ciudadano puede aprender es con una visión cercana de cómo puede enseñar y aprender porque está claro los emprendedores vienen con sus saberes y nuestro equipo tiene otras cosas para aportar también.
—¿Y la tercera fase del programa?
—Estamos por lanzar la fase tres que será para fortalecer organizaciones, aquellos emprendimientos que tengan que ver con lo asociativo, cooperativas, empresas recuperadas o mutuales que quieren involucrarse en proyectos de economía social y solidaria. Estamos trabajando muy fuerte en esas tres instancias y queremos terminar el año con una opción de microcréditos para emprendedores. Con la fundación La Base, que trabaja en todo el país, estamos actualmente trabajando en la forma que tendrán estas alternativas crediticias para emprendedores que quedan fuera de los préstamos financieros convencionales y contenerlos.
—Desde función en la Secretaría de Economía Social, ¿cuál es el mensaje para quienes están desempleados o les llegó el telegrama de despido? ¿Se puede?
—La gente tiene que saber que en Rosario, a diferencia de otros modelos de gobierno de otras ciudades, hay un Estado presente, un Estado cercano. Hay programas sociales y estamos construyendo alternativas para enfrentar los cambios dados por el nuevo modelo económico a nivel país. La Municipalidad de Rosario está para acompañar a aquel que tenga la intención de cambiar o innovar y de sostenerse a través de sus propios conocimientos y saberes.
