Según trascendió, participaron del cónclave Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Se trata de mandatarios de diferentes signos políticos, con anclaje en regiones estratégicas por sus recursos naturales, su peso productivo y su influencia legislativa.
Fuentes consultadas indicaron que uno de los principales objetivos de la reunión habría sido avanzar en la conformación de un nuevo bloque de gobernadores que actúe de manera coordinada frente al Gobierno nacional encabezado por Javier Milei. La idea central sería mejorar la capacidad de negociación en temas sensibles como la coparticipación, la obra pública, la distribución de subsidios y el tratamiento de leyes clave en el Congreso.
Aunque los participantes evitaron realizar anuncios públicos, la posibilidad de un espacio articulado entre provincias del Norte Grande y la Patagonia abre interrogantes sobre el futuro equilibrio de fuerzas. La coordinación entre distritos productores de energía, minería y agroindustria podría dotar a este grupo de una fuerte influencia en las discusiones sobre el modelo económico que impulsa la gestión libertaria.
Agenda internacional y desafíos comunes
En paralelo a estos movimientos internos, se conoció que varios de los gobernadores que integran este núcleo tienen previsto viajar a Estados Unidos para participar del Argentina Week, que se llevará a cabo en Nueva York entre el 9 y el 12 de marzo. El evento reunirá a funcionarios, empresarios e inversores interesados en el rumbo económico del país.
La presencia de mandatarios provinciales en esa cumbre busca mostrar estabilidad institucional y oportunidades de negocios en sectores como energía, infraestructura, minería, turismo y economía del conocimiento. En ese marco, la coordinación entre provincias también apunta a presentar proyectos conjuntos y a negociar de manera más sólida ante actores internacionales y el propio Gobierno nacional.
- Mejorar la capacidad de negociación fiscal y política frente a la Nación.
- Defender recursos y obras estratégicas para cada provincia.
- Impulsar inversiones en energía, minería y producción regional.
- Ganar protagonismo en la discusión del rumbo económico del país.
Por ahora, la construcción de este eventual espacio se mantiene en etapa exploratoria y sin confirmaciones oficiales. Sin embargo, la reunión virtual y la agenda internacional compartida funcionan como señales de que las provincias buscan reposicionarse y tener voz propia en un escenario nacional atravesado por ajustes, reformas estructurales y debates sobre el rol del Estado.
Fuente: https://diarioelnorte.com.ar