El presidente boliviano Evo Morales recogió una desaprobación del 67%, el peor registro desde que asumió en 2006 su primer mandato, tras el draconiano aumento de precios de las gasolinas de hasta el 83% de diciembre último, informó el domingo la encuestadora privada Captura.
Morales -cuya popularidad se sitúa ahora en sólo el 30%- anuló el incremento para calmar las crecientes protestas de la población, desconforme con el ajuste que desencadenó un proceso especulativo especialmente de comestibles.
El mandatario izquierdista -que en enero de 2010 acumulaba el 66% de las preferencias- lanzó sus medidas de ajuste de las gasolinas el 25 de diciembre de 2010, pero tuvo que retirarlas por la presión popular seis días más tarde.
La muestra fue realizada los primeros días de enero por la privada Captura que consultó 800 personas en La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz. Su margen de error es de 3,5%.
Según el sondeo, el vicepresidente Alvaro García, que anunció el aumento en ausencia de Morales en misión oficial en Venezuela, recogió un 74% de desaprobación, mientras un 80% desaprobó el gabinete ministerial boliviano.
