Rosario, domingo 25 de octubre de 2026
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Rosario, domingo 25 de octubre de 2026

Sismo en el mundo rojinegro

Maximiliano Rodríguez hizo fuertes declaraciones que evidenciaron las diferencias que existen en la Lepra.

Sorpresa. A días para el inicio del torneo, las aguas se revolucionaron nuevamente. La semana pasada habían hecho ruido las declaraciones de Ignacio Scocco. Pero las mismas solamente fueron el aperitivo de lo que dijo Maximiliano Rodríguez. El máximo referente del plantel de Newell’s le brindó una nota exclusiva al diario La Nación y la misma hizo eco no sólo en el mundo rojinegro, sino en todo el país. Es que el experimentado futbolista tuvo dichos muy fuertes sobre el mundo leproso y habló de la manera en la cual se vive el fútbol, de acuerdo a su punto de vista, en Rosario.

“Este club es difícil de entender, cada uno busca su beneficio”, fue una de las primeras frases que dijo Maxi en el suplemento deportivo del diario. Y rápidamente redobló la apuesta: “Esto ya se lo dije al presidente en la cara, nadie me puede reprochar nada. Si vamos a buscar el beneficio para cada uno, estamos muertos. En Newell’s, por ejemplo, el área de marketing está peleada con el área de socios…¡Si esto es Newell’s, cómo van a estar peleados los que están ahí adentro! No buscan el crecimiento del club, sino el beneficio personal. Yo, que volví a jugar por la camiseta, veo cómo unos y otros se pelean por dos pesos. Y cuando vos decís las cosas, hay gente a la que no le gusta escucharlas y aparecen las pintadas, que a veces vienen del mismo club. Y eso es lo más grave”.

Sin ponerse colorado y avalado por una carrera intachable en el fútbol mundial, la Fiera se refirió a los acontecimientos que tuvo que padecer él y su familia el año pasado. “Es difícil de explicar el sentimiento que me une con el club. Me tocó vivir momentos muy feos y llegué a plantearme irme a jugar a cualquier lado”, sentenció. E inmediatamente agregó: “También hay celos en Newell’s: en el club hubo un antes y un después de las llegadas de Maxi Rodríguez y Gabriel Heinze. A muchos les molestó que llegáramos y Newell’s saliera campeón. Personas que estuvieron antes y no lo pudieron conseguir. El club se hizo mucho más conocido y popular con las vueltas de Gabriel Heinze y Maxi Rodríguez, los logros tuvieron más rebote internacional, y eso despertó celos en otros”.

Al ser consultado sobre si hizo algo al notar que, según él, el problema está en el día a día leproso, Rodríguez explicó: “Ya se lo dije a los dirigentes, pero quizá no quieran tomar decisiones porque hay que tocar a sus amigos…”.

“Me da un poquito de miedo. Perdés un partido y te putean; ¡no lo voy a entender nunca! Yo acá vine a ganar, ¿quién quiere perder? ¡Nadie! ¿Tengo que explicarle a cada uno que yo vine y todavía me quiero quedar, porque sueño con volver a salir campeón? Hoy digo que me quiero retirar con esta camiseta, y a lo mejor después me termino cansando y me quiero ir…o no. Ojalá el tiempo que me quede como futbolista sea en Newell’s”, comentó más tarde el ex jugador de Atlético de Madrid a la hora de responder sobre si la situación que describe le genera temor. Al mismo tiempo que evitó contestar sobre si descarta o no la posibilidad de emigrar.

En la previa de los últimos dos Clásicos, el frente de la casa de su abuela recibió disparos de armas de fuego y amaneció con pintadas intimidatorias. Con respecto a esto y qué pasaría si llega a ocurrir un hecho similar, contestó: “Ojalá que no pase nada…todo tiene un límite…Es que yo ya me tendría que haber ido a la mierda. Quieren hacer ruido en el club y lo feo es cuando viene de casa. Te tenés que andar fijando en todos, porque hay gente en el club que no es hincha de Newell’s. Están trabajando ahí adentro y son los que te critican. En mi caso, lo más fácil, después de salir campeón era irme otra vez a jugar afuera. Que se dude de los que volvimos es una falta de respeto”. Maxi prendió el ventilador, ¿y ahora?…

Molesto con el Tata

La extensa entrevista también derivó en la selección argentina. Maxi, sin tapujos, se mostró molesto con Gerardo Martino al decir que “me hubiese gustado que el Tata me llamara y me dijera: ‘Mirá Maxi, no vas a estar en la Copa América’. Lo podía entender, pero nunca recibí esa llama-da y fue lo que más me molestó de él. A veces tengo la ilusión de ir una vez más y hacer un último partido, pero creo que ya está, yo mismo cerré la persiana. Pero estoy tranquilo, mi despedida fue en el Mundial de Brasil”.

“Acá se fue todo de las manos”

Otro de los párrafos importantes de la jugosa entrevista brindada por Maximiliano Rodríguez al diario La Nación fue el momento cuando hizo mención al Clásico de la ciudad.

“Se fue todo de las manos. El folclore de esta ciudad era maravilloso, pero acá ya se cruzaron todos los límites. Este partido es maravilloso, como el River-Boca, pero los hinchas de River y de Boca ya se acostumbraron a vivir el partido siempre, entonces se pueden hacer hasta los clásicos de verano. Acá, prácticamente no se puede jugar ni el partido oficial”, sentenció. Y añadió: “Todo se fue potenciando, la prensa tampoco ayudó, las redes sociales disparan rumores todo el tiempo… Pueden decir: ‘Maxi Rodríguez no tiene ganas de entrenar’. Y repetirlo mil veces. El tipo que lo escucha ya va mal dispuesto a la cancha. Después, el domingo Newell’s pierde y el hincha sentencia: ‘Maxi Rodríguez está de joda’. Porque convengamos otra cosa: el hincha está confundido, se cree que las alegrías se las tiene que dar el jugador de fútbol, y no es así; las alegrías se la debe dar el país, el gobierno”.

Apuntó a los dirigentes

Maximiliano Rodríguez analizó los problemas futbolísticos que comenzaron luego de la ida de Gerardo Martino y que aún continúan. “Fue un error de los dirigentes y de los cuerpos técnicos que pasaron seguir un sistema cuando ya no estaban los jugadores. Les dije muchas veces a los dirigentes y a los técnicos que había que cambiar porque no teníamos a los jugadores indicados. Él tenía una forma de trabajar que era muy buena y se fue dando entre todos. Después, cuando lo querés forzar, caés en el error”.

Y al ser consultado sobre cómo es el hecho de que los dirija un ex compañero como Lucas Bernardi, Rodríguez sentenció: “Uno lo conoció como jugador y ahora él toma las decisiones. Yo soy un jugador grande que no quiere que le den vueltas y puede haber roces. Una vez me sacó y le dije que no estaba de acuerdo. Es normal que la relación se vaya distanciando, pero nunca voy a generar peleas por el bien del equipo. A mí, a Maxi Rodríguez, se me haría difícil terminar de jugar y al año estar dirigiendo a mis compañeros. Porque estaría rompiendo relaciones. Prefiero tener una amistad de por vida y no cagarla”.

Grietas en el Parque (Por José Odisio)

¿Por qué Maxi hizo estas declaraciones a una semana del inicio del torneo? Sólo él lo sabrá. Incluso había tirado algunas frases picantes contra la dirigencia apenas arrancó la pretemporada, pero no tan fuertes. Y esta vez indirectamente tocó a Bernardi, su entrenador, que la Fiera sabe que no llega con tanto crédito y que en la segunda fecha hay una prueba de fuego para todos. Por eso llama más la atención.

Lo que está claro es que en el Parque hay grietas. Y cada uno parece defender la suya.

Obviamente a Maxi hay poco para reprocharle. Aunque en los últimos tiempos también la pasó mal con cosas que pasaron o se dijeron. Pero este juego de palabras no le hace bien a Newell’s. Al menos a una semana del estreno. Después, como siempre pasa en el fútbol, si se gana todo pasará, o al menos quedará en un costado. Si se pierde, en cambio, las consecuencias pueden ser graves. Y Maxi seguro que no tiene esa intención al hablar.