El gobierno decidió hoy subir del 8 al 10 por ciento la proporción de biodiésel en el gasoil, con el fin de reducir las importaciones de energías y así llevar alivio a las reservas del Banco Central.
La medida también favorecería a los productores locales del biocombustible, castigados por las barreras de ingreso al mercado europeo.
La proporción obligatoria de biodiésel en el gasoil pasará del 8% actual a 9% en 2014 y 10% en 2015.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, anunció la medida y aseguró que no tendría ningún efecto en el costo de los combustibles.
De Vido estimó que la proporción de biodiésel argentino que se vende en el mercado interno pasará del 21% actual a un 33%.
La disposición tendría un doble objetivo: reducir la importación de combustibles y dar un estímulo a productores locales de biodiésel, perjudicados por las barreras no arancelarias que el mercado europeo impuso en represalia por la estatización de YPF.
El Banco Central cerró noviembre con una pérdida de US$ 2.132 millones en las reservas.
Esa baja representa una baja del 40% de lo que se había ido en octubre y la peor baja desde 2008.
La industria del biodiésel sufre el impacto del alza de aranceles dispuesta por la Unión Europea, por considerar que el precio del biodiésel argentino está por debajo del costo de producción, implica el virtual cierre de ese mercado.
La disputa comercial se inició en mayo, en sintonía con los reclamos de productores europeos por el bajo precio del biodiésel argentino.
En forma provisoria, se aplicó un arancel de entre el 6 y el 10%, un cambio que produjo una brusca caída en la actividad.
De acuerdo con Carbio (Cámara Argentina de Biocombustibles), de 2007 a 2012 las ventas al exterior se multiplicaron por 10 (de 168.365 toneladas a casi 1,6 millones).
En la Argentina hay 29 plantas de biodiésel funcionando, 11 de las cuales son consideradas «grandes», esto es, que cuentan con una capacidad para producir al menos 200.000 toneladas.
De Vido, Kicillof y su par de Agricultura, Carlos Casamiquela, anunciaron en el Palacio de Hacienda el aumento del corte de las naftas y el gasoil con biocombustibles del 8 al 10 por ciento en forma escalonada desde enero de 2014 para contrarrestar las trabas arancelarias de la Unión Europea.
Las petroleras deberán aumentar el corte del 8 al 10 por ciento en forma escalonada: 9 desde el 1 de enero y 10 desde el 1 de febrero próximos.
Asimismo, se elevó a 10 por ciento el corte del gasoil que consumen las centrales termoeléctricas instaladas en la República Argentina.
«Somos lo primeros exportadores mundiales», destacó Kicillof al destacar la política de promoción que generó la instalación de 35 plantas de producción de biocombustibles.
«Estas medidas sustituyen importaciones de gasoil, pero dejamos de exportar aceite. Por eso hay que mirar ambos indicadores», afirmó Kicillof.
Señaló que trabaja junto con la Cancillería para que «no se nos aplique un tratamiento injusto» por parte de la Unión Europea en el comercio de biocombustibles.
Destacó Kicillof que el biodiésel argentino es «un producto de calidad y con excelentes precios» que fue víctima de un «ataque proteccionista» de la Unión Europea.
El ministro estimó que estas medidas significarán un ahorro de unos 50 millones de dólares para la Argentina (según precios actuales).
