Rosario, miercoles 28 de octubre de 2026
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Rosario, miercoles 28 de octubre de 2026

Sudamérica: 90 millones de toneladas de soja sin vender

En estos momentos hay en Sudamérica más de 90 millones de toneladas de soja sin vender, en manos de los productores de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, que deberían volcarse al mercado a partir del segundo semestre de este año.

En estos momentos hay en Sudamérica más de 90 millones de toneladas de soja sin vender, en manos de los productores de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, que deberían volcarse al mercado a partir del segundo semestre de este año.

Si es posible deberían hacerlo antes de que ingrese al mercado mundial la segunda cosecha récord de soja de los Estados Unidos.

Sucede que los norteamericanos tendrán una cosecha de casi 105 millones de toneladas que ingresarán al mercado mundial a partir del mes de octubre.

Entre la soja retenida en Sudamérica y la producción de la nueva cosecha estadounidense, el mercado mundial tendrá a disposición más de 196 millones de toneladas.

No hay antecedentes de semejante volumen de potencial oferta de soja, consecuencia de la segunda cosecha récord de soja en Estados Unidos, y la fuerte retención de los productores de Sudamérica.

Se esperaba un aluvión de ventas de soja por parte de los productores de Sudamérica, por estos días en cosecha, y hasta el momento el mismo no se ha reflejado en el mercado.

Los productores de soja de Brasil aumentaron su ritmo de ventas luego de la devaluación del real de mediados de febrero. En estos momentos queda un 40% de soja sin vender en manos de los productores brasileños.

En la Argentina las ventas de silobolsas están en un récord: la demanda es tan fuerte que las principales empresas han agotado sus stocks y están dando cupos para la entrega.

Los productores de Argentina han vendido hasta el momento, entre condiciones a precio y a fijar, un total acumulado a la exportación y a la industria aceitera de 23,73 millones de toneladas de soja, contra 19,24 millones de toneladas entregadas a igual fecha del año anterior.

La principal diferencia este año no son solamente las 4,49 millones de toneladas entregadas de más versus el año anterior, sino la distinta composición de las ventas.

En esta campaña, los productores entregaron a fijar 12,6 millones de toneladas mientras que en la cosecha anterior entregaron 7,3 millones, un aumento de 5,3 millones de toneladas.

Mientras que en Paraguay los productores también tienen una actitud muy cautelosa y están reteniendo la venta de soja disponible en la misma proporción que los de Argentina y Brasil.

En todos los casos el motivo de la fuerte resistencia a vender la soja es el menor precio que están recibiendo los productores con respecto de la campaña anterior.

Así, en términos generales, el precio de la soja en la región ha tenido una caída de 100 a 130 dólares la tonelada con respecto a la campaña 2013-2014.

En la Argentina la resistencia a vender obedece también a otros factores, además de la caída del precio, como ser la incertidumbre económica y política que generan las elecciones presidenciales en el mes de octubre y la posibilidad de un cambio en las principales variables económicas que se pudieran producir a partir de la asunción de un nuevo gobierno el próximo mes de diciembre (nivel de retenciones, potencial devaluación del peso argentino, liberación de las exportaciones de trigo y maíz).

Mientras que en estos momentos se hace muy difícil anticipar una nueva baja en el mercado de soja, pues ahora el mercado está en el menor nivel de precios de los últimos 5 años.

Sin embargo analistas de Chicago no descartan una potencial baja de 50 dólares la tonelada si se confirma la producción de 104,7 millones de toneladas estimada por el Usda en su informe de mayo, esto es, si el clima durante el verano americano lo permite.

En términos teóricos y potenciales si esta baja en Chicago realmente se produce, la soja en la Argentina podría llegar al nivel de 180 a 190 dólares la tonelada, en algún momento del segundo semestre.

Si esto es así, todo indica que el mercado podrá ingresar en una nueva onda bajista a partir del ingreso de la nueva cosecha americana.

En ese caso, no tendría sentido entonces retener la soja a la espera de una suba de los precios o una eventual devaluación en la Argentina.

Desde el punto de vista de la potencial tendencia bajista de los precios de la soja en Chicago, sólo un evento climático de magnitud que impacte negativamente en la producción de soja americana podrá hacer revertir esta tendencia y provocar un cambio de tendencia del mercado, e ir en busca de la suba.

Este año, más que nunca en toda la historia reciente, los productores de soja de Sudamérica dependen, para que los precios mejoren, de la evolución del clima durante el verano boreal, que es julio y agosto.