Según los productores, las medidas del gobierno no son suficientes para afrontar la crisis. “Si no hay un cambio en la cadena de valor, desaparecemos”, advirtió el presidente de Meprolsafe.
La crisis del sector lechero se agiganta y, por ahora, las medidas del gobierno nacional son sólo paliativas, según indican los pequeños productores de este alimento básico, quienes ven cómo lo que producen no para de subir de precio en las góndolas, sin tener su correlato en el tambo.
La semana pasada, el presidente Mauricio Macri anunció que el gobierno comprará el excedente de leche en polvo que no se puede exportar por los bajos precios internacionales. La decisión fue celebrada por los productores, aunque consideraron que no es suficiente.
“Es una buena medida, pero lo ideal sería que las industrias aumenten el precio que le pagan al productor. Si no hay un cambio en la cadena de valor, desaparecemos”, señaló en diálogo con El Ciudadano el presidente de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe (Meprolsafe), Marcelo Aimaro.
El productor consideró que ahora el Estado debe bregar para que esa medida no dé lugar a la especulación: “Nuestro miedo es que el precio de la leche suba en las góndolas. El sachet, en promedio, ya supera los 14 pesos”.
El defasaje es preocupante. Según el titular de Meprolsafe, el productor sólo participa del 17 por ciento del precio final de la leche. Así, los tamberos están cobrando de 2,60 a 2,70 pesos por litro que entregan a la industria, pero enfrentan costos de producción de entre 4 y 4,30 pesos por litro. “Participar del 35 por ciento de la rentabilidad sería justo”, reclamó Aimaro.
Otra de las medidas dispuesta por el gobierno de Macri fue aumentar la compensación a 40 centavos por litro de leche, para los primeros 3 mil producidos por día. Si bien todo es observado con buenos ojos, la suma del precio que paga la industria y el paliativo estatal no está ni cerca de los costos de producción. Para colmo, según Aimaro, la compensación no se paga en término. “Cobramos enero y febrero, pero tarde. Ahora esperamos que paguen marzo, pero es demasiado lento el proceso”, aseguró.
Los problemas del sector comenzaron en 2014, cuando los precios internacionales se desplomaron, pero en el supermercado continuaron aumentando. A esa situación se le sumó la devaluación y la quita de retenciones a los granos, que incrementaron considerablemente los costos.
Por eso, Federación Agraria Argentina (FAA) realizó días atrás una asamblea en la ciudad cordobesa de Villa María y otra en la localidad santafesina de Nuevo Torino. “Los tamberos se funden y los consumidores pagan precios caros por los lácteos; es inaudito. La cadena no tiene equilibrio y el Estado es parte de esa distorsión. El gobierno nacional debe citar lo antes posible a una mesa de discusión por la lechería nacional a los productores, la industria y los supermercados, con el objetivo de definir soluciones”, señaló Omar Príncipe, titular de FAA, en Villa María. Además, anunció que la entidad no descarta una jornada nacional de protesta.
Si bien en el país ya cerraron unos 6 mil tambos, pocos de ellos estaban radicados en Santa Fe. Sin embargo, Aimaro consideró que ese escenario es inminente si el Estado no interviene en la cadena de valor. “Se perdieron muchas vacas, que los productores vendieron para poder subsistir”, indicó el representante de los tamberos santafesinos. Y agregó: “Si todo continúa de esta manera, ya no habrá vacas para vender y el destino es la desaparición de los pequeños productores de leche”.
El martes pasado, el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, prometió extender las compensaciones y aumentar las líneas de financiación para los pequeños tamberos.
De todos modos, Aimaro consideró que la solución debe ser estructural: “El Estado debe modificar la cadena de valor para solucionar este desequilibrio. La industria le debe pagar más al tambero, pero sin que aumente el precio en la góndola. De esa manera estaríamos repartiendo la rentabilidad de una manera más justa”.
Pese a que el descontento crece, los productores continúan abiertos al diálogo con el gobierno nacional. Buryaile ya dijo que es “absolutamente conciente de la extrema gravedad de la crisis”.
Mientras tanto, tamberos esperan soluciones definitivas para aliviar su situación financiera y evitar que un problema económico se transforme en conflicto social y político.
El Rojo tiene marca equilibrada luego del triunfo en el debut ante La Unión de…
A 28 años del viejo diario de papel y en el 10° aniversario de gestión…
El semáforo se puso en rojo. El interés de los argentinos por la actualidad se…
Las proyecciones de las elecciones en Estados Unidos marcan una victoria de la oposición, que…
El miércoles 4 de noviembre, a las 18, leerán lxs poetas y narradores Gloria Lenardón,…
Estudiantes, docentes y nodocentes marcharán este miércoles en Buenos Aires desde Plaza Houssay hasta Tribunales…