Rosario, domingo 25 de octubre de 2026
Search
Rosario, domingo 25 de octubre de 2026

“Teníamos que levantar”

“Entre todos debemos salir de esta situación de mierda”, enfatizó Maximiliano Rodríguez.

En Newell’s se vivieron horas de extrema tensión luego de la derrota del domingo en el Clásico. Un resultado adverso que marcó el punto más álgido de la crisis futbolística e institucional que atraviesa el club del Parque. Con consecuencias directas: la renuncia de Lucas Bernardi como DT y el anuncio por parte de la dirigencia del adelantamiento de las elecciones para el 19 de junio.

No bien se consumó la goleada sobre Racing, los micrófonos buscaron a Maximiliano Rodríguez, el principal referente futbolístico de Newell’s. “Los últimos clásicos fueron todos mazazos. Uno detrás del otro. Y la verdad es que estábamos mal. El equipo estaba destrozado. Teníamos que salir. Por nosotros, por nuestras familias y por la gente de Newell’s, que es fiel y siempre nos acompaña. Todos queremos lo mismo: ganar. Y salir de esta situación de mierda que no le gusta a nadie”, expresó el capitán en el campo de juego, en declaraciones a Fútbol para todos.

Casi como una salida de ocasión, Maxi negó que el equipo haya resurgido voluntariamente a partir de la renuncia de Bernardi. “Todo pasa por la cabeza. A veces las cosas se dan y en otras, no. Eso no quiere decir que porque se fue Lucas (Bernardi), el equipo mejoró. Son momentos y son partidos. El equipo hizo rápido el primer gol. Y después llegó el segundo. Reaccionamos en el primer tiempo y no nos quedamos en el segundo. Hicimos una buena cantidad de goles”.

Por otra parte, Maxi señaló que “a la gente de Newell’s no se le puede cuestionar nada. Solamente palabras de agradecimiento. Todos tenemos que poner la cara, sobre todo en los momentos malos. Acá estamos y todos juntos queremos salir. Y no pongo en duda que todos queremos ganar el Clásico”.

Rodríguez no se arrepiente de haber denunciado internas institucionales en aquella entrevista de hace dos semanas que tuvo repercusión nacional. “Cuando hablo, trato de hacerlo para que las cosas se corrijan. No trato de tirarle mierda a nadie. Por el bien de la institución. A veces duelen y molestan las declaraciones. Al igual que mis compañeros, quiero lo mejor para Newell’s. Estamos todos metidos en el mismo barco. Dirigentes, jugadores y el actual entrenador. Todos tenemos que trabajar para el futuro de Newell’s”.

A su turno, Juan Pablo Vojvoda indicó: “No tuve tiempo de ilusionarme. Había un clima que no le gusta a nadie y lo único que todos pensábamos era en salir con un triunfo”.

Decisiones para descomprimir el ambiente

Quizás hayan sido las rápidas determinaciones que tomó la dirigencia para descomprimir un ambiente caldeado. Claramente la salida de Lucas Bernardi y el anuncio de elecciones anticipadas evitaron que las aguas se enturbiaran aún más. El clima que se vivió ayer en el Parque de la Independencia no fue de reprobación ni bronca como se esperaba, sino más bien de apoyo y aliento. La gente decidió cerrar rápidamente las heridas del último Clásico, barajar y dar de nuevo.

La gente llegó bien sobre la hora, algunos un poco tarde. Pero lo hizo sin ánimo de confrontar ni de pelear. Fue con una actitud conciliadora. Dispuesto a apoyar a los jugadores tras el mazazo que significó perder otro Clásico.

Ayudó el equipo. Una impronta distinta a las últimas. Algo de rebeldía y actitud, valores ausentes en el proceso anterior. Una formación lógica, sin experimentos ni innovaciones tácticas. Con la inclusión de Diego Mateo, uno de los jugadores más queridos por la gente y que venía relegado y hasta ninguneado por el cuerpo técnico anterior.

Los cinco goles ante Racing, en la previa impensados por el presente del equipo. El público reconoció la entrega de Mateo, el amor propio de Lucas Boyé, la dinámica de Luis Advíncula. Hubo aplausos para Ezequiel Unsain, que luce inseguro, para el despliegue de Denis Rodríguez, para la idolatría cuestionada de Maxi Rodríguez y Nacho Scocco. Y una despedida a puro festejo por el triunfo.

El equipo y la gente se reencontraron. No se sabe si ya hay reconciliación. Habrá que esperar los próximos capítulos, como si se tratara de una novela de esas en las que el amor siempre está en juego. Hubo un guiño de los jugadores, mucha entrega y actitud. Y señales para pensar en que la gente está dispuesta a acompañar al equipo. En bancarlo, como siempre, en las buenas y en las malas.

Almeyda, uno tachado

A la búsqueda del entrenador leproso hay que restarle un nombre: Matías Almeyda seguirá en Chivas de México. Al menos así lo confirmó el presidente de ese equipo, Jorge Vergara, en diálogo con LT3. “No está disponible, seguirá en Chivas. Que busquen por otro lado, se queda acá. No queremos que se vaya y él tampoco se quiere ir”, dijo el dirigente, desestimando la posibilidad de que el Pelado pudiera llegar al Parque. Así, al parecer quedan dos candidatos en pie: Diego Osella y Fernando Gamboa.

Respecto al actual DT de Olimpo, el presidente de esa institución, Alfredo Dagna, criticó el supuesto acercamiento de la dirigencia leprosa con Osella. “Lo único que sé son trascendidos. Con nosotros nos habló nadie. Pero me parecería bochornoso que Newell’s se quiera llevar a un DT con trabajo. No es ético, pero será una decisión de Osella”, dijo en Espn Radio.

Y respecto a Gamboa no hubo avances, pero tiene contrato con Chacarita y en caso de que sea el apuntado, los directivos rojinegros deberán negociar con sus pares funebreros.