Dos mujeres de 34 y 36 años fueron condenadas a tres de prisión por amenazar con armas de fuego a un grupo de habitantes de nacionalidad paraguaya para que abandonen sus viviendas, en un asentamiento precario de barrio Empalme Graneros. En una de la más de media docena de incursiones de las pistoleras, tiraron un bomba molotov que provocó el incendio de una de las viviendas. Por estos hechos, también hay un hombre imputado.
A principios de septiembre pasado se produjeron una serie de incidentes en el asentamiento precario que se levanta debajo del puente Sorrento, a la altura de Garzón al 1300 bis, de Empalme Graneros. Por esa fecha, los pesquisas explicaron que los tiroteos y el incendio de viviendas se debían a disputas territoriales entre vecinos por la posesión de viviendas. En la investigación llevada a cabo por la fiscal Andrea Vega, un grupo considerable de vecinos, en su mayoría de nacionalidad paraguaya, denunció que dos mujeres llevaron adelante al menos media docena de amenazas armadas y también los coaccionaban a dejar sus viviendas tirando bombas molotov. En una de las visitas de las pistoleras, ocurrida el 4 de septiembre, uno de esos artefactos incendiarios de fabricación casera terminó por quemar uno de los ranchos. Ese día, los uniformados detuvieron a Leandro A., quien quedó imputado por amenazas coactivas calificadas por el uso de arma de fuego e incendio intencional.
Pasaron dos meses y el 4 de noviembre de 2015, la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) hizo dos allanamientos en las viviendas de las sospechosas, ubicadas en las cuadras de Garzón al 1300 y 1400 bis. En ese lugar, los uniformados detuvieron a Margarita Gregoria Capansi, de 36 años, y a Marcela Alejandra Torrellini, de 34, quienes quedaron acusadas de ser las responsables de los incidentes contra varios vecinos paraguayos con el objetivo de que abandonen las viviendas, bajo amenaza de prenderlas fuego.
Pasaron nueve meses de su detención y Capansi y Torrellini firmaron un juicio abreviado presidido por la jueza Irma Bilotta y acordado entre su abogado defensor José Guirado y la fiscal Vega. Tras esta instancia, Capansi fue condenada por en cuatro hechos de amenazas calificadas por el uso de arma de fuego, robo agravado por cometerse en poblado y en banda a la pena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo. La misma pena recayó sobre Torrellini, quien reconoció su responsabilidad en seis amenazas calificadas por el uso de arma, robo agravado cometido en poblado y en banda, robo calificado e incendio intencional. Tras la firma del acuerdo abreviado, la jueza ordenó “la inmediata libertad, por cese de prisión, atento al tiempo cumplido en prisión preventiva, que oportunamente será convertida en libertad condicional por la jueza de Ejecución Penal”, indicó el escrito firmado.
