Martín Piqué / Tiempo Argentino
Entre gases, represión y la lluvia que empapó a los manifestantes, el arco social y político que se movilizó ayer al Congreso asimiló el fracaso del quórum con una mezcla de bronca y desilusión. Pero también hubo preguntas: ¿el acierto táctico del gobierno, que le permitió desactivar la sesión y bloquear el rechazo al DNU 70/2023, es un anticipo de otros logros por venir? ¿La protección del mega-decreto (con aportes desembozados o bajo cuerda de sectores políticos diversos) significa que logrará, también, suspender las PASO?
No hay una respuesta única a este interrogante. Lo que sí está claro es que la variable tiempo empieza a hacer su juego: la Casa Rosada debe resolver la cuestión en lo que resta de octubre.
Expertos en temas electorales que pasaron por la función pública o que se desempeñan en ella aseguran que el oficialismo tiene que acelerar para suspender las PASO. Tiene que hacerlo en las próximas semanas, siempre -claro está- que quiera concretar ese objetivo.
La otra opción es resignarse a que las primarias sigan vigentes y se realicen en el segundo domingo de agosto del 2027, como están previstas por ley.
Estos funcionarios, con presente o pasado en distintos gobiernos, advierten que el desarrollo del cronograma electoral requiere de una serie de plazos legales, operativos y logísticos. Cumplir con todos esos requisitos supone una cuenta regresiva de -mínimo- 180 días antes del primer acto eleccionario.
Estas obligaciones, más la complejidad adicional por tratarse de elecciones presidenciales, explican la expectativa que empieza a crecer en el Congreso. En paralelo, la propia Cámara Nacional Electoral emitió hace un mes la acordada 155/2026 por la que advirtió al Ejecutivo y a todas las fuerzas partidarias que si pretenden reformar el régimen electoral -que incluye las PASO- deben hacerlo “con la anticipación suficiente al inicio del proceso”.
“Alterar la estabilidad del orden legal durante un mismo proceso electoral puede producir más daños que beneficios”, dejaron sentado los camaristas Alberto Dalla Via, Daniel Bejas y Santiago Corcuera en la resolución 155, fechada el 8 de septiembre.

Respecto a las PASO, en el espacio opositor -particularmente en el PJ- sobrevuelan dos visiones distintas, contradictorias. Algunas voces descuentan que el gobierno finalmente logrará su objetivo, que el Congreso suspenderá las primarias, lo que le permitiría entorpecer el ordenamiento opositor y al mismo tiempo evitar que un mal resultado de La Libertad Avanza derive en setenta días de malas noticias financieras entre el segundo domingo de agosto y el tercer domingo de octubre.
Otras miradas, por el contrario, aseguran que Javier Milei y su hermana Karina no están tan cerca de suprimir las PASO. “No hay que montarse en los análisis triunfalistas del gobierno sino auscultar seriamente sus posibilidades. Y si ayer (por el jueves) se rechazaba el DNU 70 empezaba a caer en picada”, analizó en diálogo con Tiempo un dirigente que se identifica con el dinámico y oscilante del espacio del ‘centro’.
Dentro de todo, lo que está cada vez más claro es el rol que juegan y seguirán jugando algunos actores del poder real. Aquellos que quieren una continuidad del programa acelerado de shock y reconversión económica encarnado por Milei, el ‘rumbismo’, por el rumbo macroeconómico.
Una declaración sugestiva, en ese sentido, fue la que pronunció esta semana la directora gerente del Fondo Kristalina Georgieva. Lo dijo en una charla pública sobre economía mundial que se realizó en la ciudad de Bangkok, Tailandia.
Al referirse a Argentina como primer deudor del organismo y en respuesta a una pregunta, Georgieva declaró: “Serán como Grecia, pagarán por adelantado.” La economista búlgara aludió así a la posibilidad de que Argentina pague de manera anticipada la totalidad de la deuda (que vence en el año 2034).
Otra voz que no pasó desapercibida fue la del periodista y empresario Daniel Hadad (fundador de Radio 10 y propietario de Infobae). En una entrevista realizada en los estudios de El Destape, aseguró que en Washington consideran al presidente Milei “como un propio”.
“En Estados Unidos ven a Milei como un propio, como uno propio. El gobierno (de Donald Trump) siente en Milei al tipo que les dio la mejor relación y mayor confianza prácticamente en la historia de las relaciones de EE UU y la Argentina. Muy superior a (Carlos) Menem en la evaluación”, dijo textualmente Hadad.
Si la suspensión -o no- de las PASO es una de las incógnitas políticas del año, otra clave es qué pasará con la reelección de los intendentes y la limitación a solo dos mandatos consecutivos. En este caso el suspenso comprende solo a la provincia de Buenos Aires.

Como se sabe, en agosto de 2016 la Legislatura bonaerense aprobó la ley 14.836 para modificar la ley orgánica de Municipalidades. El principal cambio fue la restricción para el voto popular de los jefes comunales, que desde entonces sólo pueden ser reelectos una vez.
Eso les permite gobernar por dos mandatos consecutivos (la ley, por una modificación posterior, se aplicó recién para los períodos 2019-2023 y 2023-2027). Si quieren volver a postularse en la comuna, de mantenerse la normativa vigente, deben dejar pasar un mandato.
Esta legislación, si no fuera modificada en los próximos meses, impedirá que alrededor de 62 de los 84 intendentes del PJ que gobiernan municipios de la PBA puedan postularse el año próximo. La incidencia de esta limitación puede resultar clave para la suerte de la oposición.
Voces experimentadas de la Provincia sostienen que la tracción electoral de los alcaldes -aquellos que llevan varios mandatos en su haber y cuyos apellidos son marca registrada en sus pueblos- puede aportar una diferencia muy fuerte a favor, sobre todo en una elección polarizada.
Ese efecto «arrastre», si regresara la reelección indefinida, sería todavía más determinante si el año próximo la PBA volviera a las elecciones “concurrentes” (simultáneas pero con métodos de votación distintos: boleta única de papel más lista partidaria de tipo «sábana»). Esto es: que se vote para gobernador, intendentes, concejales y consejeros escolares el mismo día de las elecciones presidenciales.
Algunos dirigentes consideran que la ley 14.836 implica un cercenamiento de la voluntad popular. Este argumento irá creciendo en las semanas que vienen porque, literalmente, se acaba el tiempo. El cronograma electoral y las acordadas judiciales establecen que los plazos -la ventana temporal para hacer cambios- están ingresando en zona de cuenta regresiva.
Esto vale tanto para la suspensión de las PASO -obsesión de Milei y del profesional Diego Santilli- como para modificar una ley bonaerense aprobada hace una década.
