Un análisis de ADN confirmó que una mujer chilena encontrada el año pasado en la Argentina figuraba como desaparecida durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973/1990).
El Poder Judicial informó que las pruebas genéticas confirmaron que el perfil genético de la mujer encontrada corresponde a Bernarda Vera. Su nombre figura desde hace más de 50 años en el listado oficial de desaparecidos durante el régimen militar chileno.
“Los antecedentes científicos acreditaron una probabilidad de identificación de la señora Bernarda Rosalba Vera Contardo superior al 99,9999%”, indicó la institución en la nota.
¿Dónde vivía la mujer chilena desaparecida?
El caso ganó impulso en septiembre del año pasado cuando la cadena local Chilevisión emitió un reportaje en el que develó que Vera habría sido hallada con vida y estaría viviendo en los alrededores de la ciudad costera de Mar del Plata.
La mujer estaba incluida entre las más de 1400 personas calificadas como víctimas de desaparición forzada en el Plan Nacional de Búsqueda, que investiga las trayectorias de los perseguidos por el régimen de Pinochet.
De acuerdo a los documentos oficiales, el rastro de Vera se perdió en octubre de 1973, cuando tuvo lugar uno de los episodios más violentos de la recién instaurada dictadura militar, conocido como la “masacre de Liquiñe”.
La mujer, una profesora de entonces 27 años y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionario, fue una de las 16 personas que fueron detenidas por uniformados en la ciudad de Liquiñe, en el sur del país. Todas ellas desaparecieron poco después y sus restos nunca fueron encontrados.
Luego del reporte de Chilevisión, el gobierno chileno reconoció que había recibido distintos reportes sobre posibles “incongruencias” en algunos relatos de testimonios, por lo que determinó la apertura de una nueva investigación.
Según el Poder Judicial, el ministro para causas de Derechos Humanos, Álvaro Mesa Latorre, informó a los familiares de Vera sobre los hallazgos e instruyó el seguimiento de la investigación bajo “estricto secreto”.
De acuerdo con datos oficiales, la dictadura militar de Augusto Pinochet dejó unas 40.000 víctimas, entre ellas más de 2.000 personas ejecutadas y 1.469 víctimas de desaparición forzada, cuyos cuerpos nunca fueron entregados.