Un miembro de la banda de «Chucky Monedita», que había recuperado la libertad siete días antes, fue imputado por asesinar a una mujer de 58 años en su casa. Según la acusación, el sospechoso ingresó a la vivienda y la mató a golpes. La secuencia quedó registrada en una cámara de seguridad que permitió su identificación, y volvió a la cárcel de forma preventiva mientras avanza la investigación.
Roxana Villarreal tenía 58 años cuando fue asesinada en su casa, el lugar donde debía estar más segura. Por el crimen detuvieron a un albañil que realizaba refacciones en la vivienda lindera. Tras su identificación, se determinó que se trataba de Abel Bertone, de 40 años, integrante de la banda liderada por Alejandro «Chucky» Monedita.
El hecho
Bertone hacía refacciones en una casa ubicada en 9 de Julio al 500, en la localidad de Capitán Bermúdez, cuando ingresó a la propiedad de la víctima. La obligó a ir hacia la habitación, la tiró al piso y le dio una paliza que le causó la muerte.
Antes de irse, arrancó las cámaras de seguridad que la víctima tenía en la cocina y el patio. Salió por la puerta principal y cerró con llave. Esa noche, familiares de Roxana encontraron su cuerpo. Si bien el agresor intentó evitar que lo descubran, fue captado por las cámaras de seguridad de la cuadra.
Según información del Ministerio de Seguridad, Bertone recuperó la libertad la semana previa al crimen, tras cumplir una condena a 4 años como miembro de la banda delictiva encabezada por Alejandro «Chucky» Monedita.

Los investigadores dieron con su paradero y lo detuvieron al día siguiente en la misma localidad. Presentaba heridas defensivas en el cuerpo, según la pesquisa
Imputación
Este jueves, el fiscal Aquiles Balbis imputó a Bertone en los tribunales de San Lorenzo por el delito de homicidio. El juez Carlos Gazza tuvo por admitida la acusación y dispuso la prisión preventiva sin plazo mientras avanza la investigación.
Chucky y el rol de Bertone
La primera condena de «Chucky» fue por homicidio. Mientras estuvo detenido en la Unidad 11 de Piñero, donde tejió lazos con dos laderos del capo narco Esteban Alvarado: Mauricio Laferrara y Francisco «Fran» Riquelme.
Sumó en ese entonces una causa por el intento de homicidio de un imputado arrepentido de la causa Alvarado: el mecánico Carlos Argüelles, quien terminó asesinado en un ataque posterior. Vinculado a Riquelme, Monedita fue imputado por varios ataques armados, incluidos balaceras contra comisarías y una escuela.
A fines de diciembre fue imputado en la Justicia Federal por liderar una organización dedicada al narcomenudeo en Tablada y Villa Gobernador Gálvez.
La última imputación en su contra está vinculada a la organización —junto a su pareja Brenda Pared— de una serie de homicidios cuyas víctimas fueron trabajadores elegidos al azar en marzo de 2024. Para la Fiscalía, el móvil se enmarcó en una respuesta por las modificaciones impuestas a las condiciones de reclusión en el último tiempo en distintas unidades penitenciarias, tanto a nivel provincial como federal.
En cuanto a Bertone, su rol en la banda estaba vinculado a conducir y esconder los vehículos que se utilizaban en los delitos cometidos por el grupo. También se ocupaba de ocultar armas y conseguir municiones, según precisó la fiscalía. Por esa causa firmó un juicio abreviado y una semana antes del crimen de Roxana había recuperado la libertad.