Se cumplen 15 años de la muerte de Amy Winehouse, la inolvidable cantante británica que falleció el 23 de julio de 2011 a los 27 años, ingresando al llamado «Club de los 27″, integrado por figuras como Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison y Kurt Cobain. Más de una década después, su legado artístico continúa vigente, pero también persisten los conflictos por la herencia que dejó al morir sin testamento.
Amy Winehouse alcanzó el éxito mundial gracias a su talento, aunque su vida personal estuvo marcada por los excesos y las adicciones. Su cuerpo fue encontrado sin vida en su departamento de Camden, al norte de Londres, con un elevado nivel de alcohol en sangre. Junto a ella había varias botellas vacías de vodka, la bebida que, según quienes la conocían, consumía con frecuencia en sus momentos más difíciles.
Su padre, Mitch Winehouse, siempre sostuvo que la cantante había superado su adicción a las drogas y responsabilizó a su entonces esposo, Blake Fielder-Civil, por los problemas que atravesó. «Si él hubiera sido un montañista o un paracaidista, ella habría hecho lo mismo. La cuestión es que él era un drogadicto», llegó a declarar.
Aunque era una de las artistas más exitosas del momento, Amy Winehouse dejó una fortuna menor a la que muchos imaginaban. Al momento de su muerte tenía activos por unos cinco millones de euros que, tras el pago de impuestos y deudas, se redujeron a cerca de 3,5 millones.
Sin embargo, el mayor valor económico de su patrimonio sigue siendo la explotación de sus derechos musicales, que continúan generando ingresos años después de su fallecimiento.
Al no haber dejado testamento, toda la herencia quedó en manos de sus padres, Mitch y Janis Winehouse, mientras que Blake Fielder-Civil no recibió parte del patrimonio.
La administración de la herencia derivó en una batalla judicial entre Mitch Winehouse y dos de las amigas más cercanas de la cantante: la estilista Naomi Parry y Catriona Gourlay, quien había compartido vivienda con Amy antes de su muerte.
El padre de la artista las demandó al considerar que habían vendido objetos personales que no les pertenecían durante una subasta realizada en 2021, en la que se ofrecieron más de 800 pertenencias de la cantante y se recaudaron cerca de cuatro millones de dólares. Parte de esos fondos fue destinada a la Amy Winehouse Foundation.
Las amigas sostuvieron que muchos de esos objetos habían sido regalos de la propia Amy y acusaron a Mitch Winehouse de actuar por «celos mezquinos». Finalmente, la Justicia falló en contra del padre de la cantante, quien perdió la demanda.
Quince años después de su muerte, la voz de Amy Winehouse sigue emocionando a millones de personas en todo el mundo, mientras que su legado económico continúa siendo motivo de disputas familiares y judiciales.