Rosario, viernes 30 de octubre de 2026
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Rosario, viernes 30 de octubre de 2026

Una loca película de política

Barletta se hizo cargo de haberle propuesto el nombre de Vorobiof a Bonfatti. "Ha hecho una gestión extraordinaria", dijo.

El PRO recorre el espinel de periodistas, empresarios y deportistas en busca de candidatos. El PJ habla de unidad, consenso y acuerdo pero aún no consigue reunir en una misma mesa a sus principales referentes. Mario Barletta resucita el apotegma roba pero hace. Raúl Lamberto le ahorra el trabajo a Sergio Berni y confirma el retiro de Gendarmería en diciembre. En el Concejo Municipal de Rosario, sobre 24 concejales hay 12 bloques y pronto pueden ser 13. Tan anómala dispersión no es exclusividad del Palacio Vasallo: en la Cámara de Diputados de la provincia sobre 50 diputados hay 21 bloques.

El PRO alcanzó cierto desarrollo político en Rosario, su discurso está dirigido a las capas medias pero en silencio camina los rancheríos más pobres de la ciudad con ayuda alimentaria o medicamentos. Macri no les deja faltar recursos y logística. A diferencia de la provincia, donde Del Sel está instaladísimo, en Rosario le faltan nombres propios para pelear la Intendencia. Para solucionar ese déficit, los operadores del PRO insisten en tomar un atajo y reinciden en ofertas a periodistas, empresarios de perfil alto o deportistas, en busca de repetir casos como el de Miguel Tessandori, que estuvo a punto de ser candidato, o el de la gran elección de Anita Martínez en 2013.

Intríngulis peronista

En el Partido Justicialista todos lo esperan a José Luis Freyre. Intendente de Venado Tuerto y presidente del partido, se fue de la última reunión con diputados, senadores e intendentes con el mandato de armar una mesa en no más de 20 días con los principales referentes del PJ. El plazo ya transcurrió y no hay indicios de que sea posible ese paso imprescindible para ensayar la unidad, consenso o acuerdo, según cómo quiera llamárselo.

“Estoy desconcertado, con 40 años de política no entiendo cómo es esto”, confesó un senador el jueves a la noche mientras volvía de Santa Fe a su pago.

“Ninguna noticia, no me informaron nada ni tampoco escuché más nada”, contó un encumbrado diputado.

¿Y Reutemann? “Y qué se yo; él dijo que se ponía el mameluco, que era soldado raso para trabajar por la unidad, pero ahí quedó, no dio más señales”, contesta el mismo senador provincial.

Freyre ya sabía que bailaba con la más fea. ¿Cómo juntar en la misma mesa espadachines que se desconfían entre sí?

La prioridad de Reutemann es ganar la provincia o renovar su banca. Omar Perotti, que va a ser precandidato a gobernador, no tiene apuro. Su piso de votos y conocimiento le permite estirar plazos y prescindir de enredarse en la espinosa vida del PJ. María Eugenia Bielsa, también ostenta piso de votos y conocimiento altos, pero se debate con los condicionamientos que implica una alianza instrumental con las estructuras partidarias del PJ para repetir lo de 2011. El caso contrario es Alejandro Ramos, que parte desde atrás y usufructúa a full su puesto de secretario de Transporte y el respaldo del ministro de Planificación Julio de Vido.

Bloques por deporte

El Concejo Municipal de Rosario y la Cámara de Diputados de Santa Fe viven similares situaciones con niveles inéditos de atomización que se traducen en 12 bloques en el Concejo (pueden ser 13 si la semana próxima se convalida el de la concejala Fernanda Gigliani) y 21 en Diputados.

Hay cierto consenso en que la boleta única como mecanismo electoral, combinado con la ley de financiamiento de la publicidad electoral por parte del Estado, potencia esa situación al facilitar que cualquiera puede jugar sólo, armar una lista y evitar las instancias de negociación de su partido o frente electoral.

En buena parte a eso se debe la proliferación de bloques unipersonales o minibloques.

Cabe aclarar que tanto la boleta única como el financiamiento de la publicidad en medios mejora en mucho lo que había, pero necesitan ajustarse, ya sea en los términos que lo plantea el proyecto de reforma que estudia el Senado o con modificaciones. No sólo porque es indeseable una excesiva cantidad de postulantes, sino porque se resiente el desempeño legislativo. Construir acuerdos termina siendo un parto. Basta imaginar que en la reunión de Labor Parlamentaria del Concejo, que reúne a los jefes de bloque para definir el temario de cada sesión, se sientan la mitad de los concejales que un rato después debatirán en el recinto. No tiene sentido alguno.

Roba pero hace

Para cerrar dos declaraciones públicas de la semana que pertenecen a hombres del oficialismo, pero de distintos partidos, que merecen una mención.

El ex intendente de la capital y precandidato a gobernador Mario Barletta erró el vizcachazo cuando le preguntaron por el ex director del ente portuario de Santa Fe, quien tuvo que renunciar horas antes de ser procesado por corrupción. Barletta se hizo cargo de haberle propuesto ese nombre al gobernador, pero en lugar de interpretarlo como un error del que no está exento ningún jefe político, reincidió: “Creo que ha hecho una gestión extraordinaria, hizo cosas que no imaginábamos los santafesinos. Hay una mirada totalmente equivocada en cuanto a la consideración de funcionario público. Lo demás lo determinará la justicia, en lo cual tengo mucha confianza en Vorobiof”.

Vorobiof acaba de ser procesado por peculado y negociaciones indebidas, más una serie de cuestionamientos por los emprendimientos comerciales e inmobiliarios que florecieron en el puerto. Erró Barletta al hacer apología del famoso apotegma de la era menemista: “Roba pero hace”.

No se vayan, los queremos

El ministro de Seguridad Raúl Lamberto dio por confirmado que en diciembre Gendarmería se va de Santa Fe. Se supone que ese “se va” refiere a los uniformados extra que llegaron en abril y no a toda la Gendarmería. El rol de la fuerza fue muy útil porque contuvo expectativas, a pesar de que las estadísticas de la propia fuerza no arrojan grandes resultados en lo referido a detenciones en ocasión de delitos o secuestro de droga.

Mientras en Capital Federal Berni tiene que dar explicaciones por cada policía federal que mueve de un barrio al otro, en Santa Fe el gobierno provincial le simplifica el trámite.

Siempre estuvo claro que no iba a quedar la totalidad de los gendarmes, pero no puede ignorarse que es un hecho incontrastable la necesidad de que el Estado nacional esté presente con fuerzas de seguridad en Santa Fe. Ya no con el tradicional cuartel de reserva, sino en la calle, como en el Área Metropolitana de Buenos Aires.