La diputada nacional de Unión por la Patria Caren Tepp presentó en la Cámara de Diputados un proyecto para crear un Régimen de Emergencia para el Desendeudamiento Social (Redes), destinado a personas con deudas de tarjetas de crédito y préstamos personales que se encuentren en situación de mora. La iniciativa busca establecer mecanismos de reestructuración que permitan aliviar el peso de esas deudas sobre los ingresos de los hogares.
El proyecto parte de una transformación en el modo en que las familias utilizan el crédito. Según plantea Tepp, el endeudamiento dejó de estar asociado principalmente a consumos extraordinarios o a la compra de bienes durables y pasó a convertirse en una herramienta para sostener la vida cotidiana.
“Durante mucho tiempo pensamos el crédito como una herramienta para comprar algo que no podíamos pagar de contado, para hacer una inversión o para acceder a un bien. Hoy la situación es otra: cada vez más familias tienen que recurrir a una tarjeta, a un préstamo o a una aplicación para pagar la comida, el alquiler, los medicamentos o las tarifas”, sostuvo la diputada.
El diagnóstico que plantea la iniciativa es que, cuando los ingresos pierden capacidad de compra, el crédito comienza a ocupar el lugar que debería ocupar el ingreso. Así, la deuda deja de ser una herramienta complementaria y pasa a funcionar como una forma de completar lo que falta para llegar a fin de mes.
“Lo que estamos viendo es que las familias no se endeudan porque de repente decidieron consumir por encima de sus posibilidades. Se endeudan porque el dinero que entra todos los meses ya no alcanza para cubrir los gastos necesarios. Y cuando esa situación se sostiene en el tiempo, una deuda empieza a pagar otra deuda y el problema se vuelve cada vez más difícil de resolver”, explicó Tepp.
El proyecto señala que esa dinámica puede llevar a una situación de “asfixia crediticia”: los hogares acumulan obligaciones, comprometen ingresos futuros y llegan a un punto en el que ya no pueden afrontar las deudas existentes ni acceder a nuevo financiamiento.
“Hay un momento en que la deuda deja de ser una solución transitoria y empieza a convertirse en el problema. Cuando una familia tiene comprometido buena parte de lo que todavía no cobró, ya no estamos hablando de una mala decisión financiera: estamos hablando de una situación que pone en riesgo su capacidad de sostener la vida cotidiana”, planteó la diputada.
Frente a ese escenario, la iniciativa propone crear el Régimen de Emergencia para el Desendeudamiento Social (REDES), que permitiría reestructurar deudas de consumo bajo determinadas condiciones. El proyecto contempla quitas de capital según la antigüedad de la mora y establece límites para la tasa de refinanciación.
Uno de los puntos centrales es que la cuota resultante de la reestructuración no pueda superar el 20 por ciento de los ingresos netos mensuales de la persona deudora. También contempla la extinción de determinados intereses punitorios y establece que los costos administrativos de la renegociación no puedan trasladarse al deudor.
Además, durante el proceso de renegociación se suspenderían las acciones judiciales y extrajudiciales de cobro y el devengamiento de intereses, cargos y comisiones sobre las deudas alcanzadas por el régimen.
“Si el ingreso de una familia ya no alcanza para sostener lo básico, no podemos pensar una salida que simplemente le exija seguir pagando cada vez más. La discusión tiene que ser cómo reestructuramos esas deudas para que puedan ser afrontadas sin comprometer las condiciones de vida de quienes las tienen”, señaló Tepp.
La propuesta busca así que el sobreendeudamiento familiar sea abordado como una problemática que excede las decisiones individuales y requiere una respuesta que permita recuperar capacidad de pago sin profundizar el deterioro de los ingresos de los hogares.