Candela, socia de Newell’s, habló en LT3 y contó que anoche se encontraba en el Coloso, relató los incidentes registrados en las inmediaciones del club tras el paso de hinchas de Rosario Central y cuestionó el accionar policial.
La socia de la institución describió que estaba por cruzar la puerta del club, sobre avenida Morcillo, cuando pasaron hinchas de Central «provocando, insultando» y aclaró que lo hicieron por la puerta del club y no por Pellegrini, como se dijo. Según su relato, los socios que estaban en el lugar comenzaron a defenderse y cuando los hinchas de Central se fueron, llegaron muchas motos policiales que «de muy mala forma»: subieron a la vereda, entraron en contramano y se llevaban puesto lo que se cruzaba.
La joven afirmó que la policía arrojó piedras hacia el interior del club, que después llegaron refuerzos con escopetas y hubo «una lluvia impresionante de balazos de goma». Luego, dijo, los efectivos ingresaron al club y golpearon a quien se cruzara, sin distinguir familias, chicos o personas ajenas a los incidentes. Mencionó un video en el que cuatro o cinco policías golpean a un joven, y que ante el reclamo de una persona un efectivo respondió «cuál era el drama, si se iba a morir».
Sobre el contexto, Candela remarcó que era un horario muy familiar, entre las 19:30 y las 20, con muchos chicos entrenando y gente que entraba y salía de sus actividades deportivas. Los niños que salían del club tuvieron que resguardarse en el estadio cubierto y fueron evacuados por otra puerta, y algunos quedaron en medio de los disturbios, llorando y temblando. Estimó que el episodio duró «una hora y algo» y que había más de 50 efectivos, quizás cerca de 100: las motos caían por todos lados y de la caja de una camioneta bajaban policías «como si fueran una cacería». En la zona de parrilleros, donde había familias y grupos de amigos cenando en una noche tranquila, aseguró que la policía dio vuelta los discos, tiró asados, escupió la comida de la gente y detuvo a una persona que estaba cocinando».
Para Candela, lo ocurrido fue algo que «no vi nunca en mi vida» y consideró especialmente preocupante que un policía arroje piedras y que se haya usado el arma reglamentaria en medio de los disturbios, y sostuvo que «la actuación se dio sobre gente que no había hecho nada».