El condenado fue identificado como Damián Exequiel Barrientos, quien se encontraba detenido en ese penal desde marzo de 2022. Su alojamiento en la cárcel se había producido luego de que, durante un allanamiento en su vivienda de Santo Tomé, la policía encontrara una carabina semiautomática calibre 22, apta para disparar y sin la autorización correspondiente.
La investigación determinó que, entre enero y mayo de 2024, la madre de Barrientos, quien también se encuentra en prisión preventiva, le enviaba cocaína escondida en comida y ropa. Los estupefacientes eran trasladados los miércoles por su hermana, cuando concurría a visitarlo. La mujer también es investigada por su presunta participación en la maniobra.
La condena fue dictada por el juez Pablo Busaniche en los tribunales de la ciudad de Santa Fe, luego de un juicio abreviado. Barrientos fue considerado responsable de los delitos de tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil y coautor de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada, por haberse cometido dentro de un establecimiento de detención.
