Rosario, viernes 25 de septiembre de 2026
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Rosario, viernes 25 de septiembre de 2026

VPH: se estima que 8 de cada 10 personas lo contraerán alguna vez en su vida

Se trata de un virus que se transmite principalmente por contacto sexual. La vacuna permite prevenir infecciones y, en Argentina, se indica la aplicación de una dosis a los 11 años
VPH: se estima que 8 de cada 10 personas lo contraerán alguna vez en su vida

El virus del papiloma humano o VPH es una familia de virus que se transmite principalmente por contacto sexual, incluso cuando no hay síntomas y el mismo es muy frecuente, ya que se estima que 8 de cada 10 personas lo contraerán alguna vez en su vida.

Así lo indicó el Dr. Fernando Burgos (M.N. 81.759) a la vez que remarcó: “En la mayoría de los casos, el organismo controla la infección; el riesgo de desarrollar cáncer aparece cuando ciertos tipos de alto riesgo persisten durante años”.

El pediatra señaló además: “Los hombres pueden adquirir y transmitir el VPH sin saberlo. También pueden desarrollar verrugas genitales y cáncer de pene, ano u orofaringe. Vacunar a los varones protege su salud y ayuda a disminuir la circulación del virus”.

Al ser consultado acerca de ¿cuál es la carga de enfermedad en Argentina y qué impacto tiene la vacuna?, dijo: “Las estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer para 2024 indican 4.679 casos nuevos y 2.662 muertes por cáncer de cuello uterino en Argentina. Esto equivale, en promedio, a más de 7 muertes por día”.

“Por su parte, el Ministerio de Salud informó una tasa de mortalidad de 8,2 por cada 100.000 mujeres para este cáncer. Cabe aclarar que las cifras de casos y muertes son estimaciones, no un conteo diario de diagnósticos o defunciones”, añadió el Dr. Burgos, quien es miembro del departamento científico de Fundación Vacunar.

Luego, dijo: “La vacuna permite prevenir infecciones por los tipos de VPH que cubre y, con ello, lesiones precancerosas y cánceres asociados, especialmente el de cuello uterino. Su impacto ya se observa en la población: en Inglaterra, la tasa de cáncer de cuello uterino fue un 87% menor en el grupo al que se ofreció la vacuna a los 12 y 13 años, en comparación con un grupo de generaciones anteriores que no había sido vacunado. Esa cifra refleja el impacto de un programa de vacunación en la población y no debe interpretarse como un porcentaje de protección individual”.

“El Calendario Nacional de Vacunación de Argentina indica una dosis a los 11 años para chicas y chicos. Se aplica en la preadolescencia porque la respuesta inmunitaria es muy buena y se busca brindar protección antes del contacto con el virus. Es gratuita en los vacunatorios y centros de salud públicos”, aseveró.

Con relación a qué pasa si una persona adulta no se vacunó o ya tiene VPH, el especialista dijo: “Es importante consultar con un profesional de la salud: haber tenido VPH no significa necesariamente haber estado expuesto a todos los tipos que cubre la vacuna. La vacuna previene nuevas infecciones, pero no elimina una infección existente ni cura una lesión”.

“En Argentina, el recupero gratuito del calendario contempla a mujeres nacidas a partir de 2000 y varones nacidos a partir de 2006 que sean menores de 26 años al momento de vacunarse. El esquema varía según la edad y determinadas condiciones de salud. Después de los 26 años, la indicación y el posible beneficio se evalúan individualmente”, añadió.

La importancia de la detección temprana

El Dr. Burgos señaló que el VPH “habitualmente no produce síntomas”, a la vez que indicó: “Algunos tipos pueden causar verrugas genitales. En cambio, una infección por VPH de alto riesgo puede producir cambios en las células del cuello uterino sin provocar molestias. Por eso, sentirse bien no reemplaza los controles, y una molestia por sí sola tampoco permite diagnosticar una infección por VPH”.

Al hablar de los controles que se necesitan, expresó: “El PAP detecta alteraciones en las células del cuello uterino. En Argentina, se recomienda realizarlo a partir de los 25 años: los dos primeros controles se hacen con un año de diferencia y, si los resultados son normales, luego se repite cada tres años. A partir de los 30 años, donde está disponible, se recomienda el test de VPH como método de detección; si el resultado es negativo, se repite cada cinco años”.

“La colposcopía se indica cuando los resultados requieren estudiar el cuello uterino con más detalle y, eventualmente, tomar una biopsia. No es un estudio que todas las personas deban realizarse de rutina junto con el PAP y el test de VPH”, subrayó y añadió: “La detección temprana permite identificar y tratar lesiones antes de que se conviertan en cáncer. Por eso, la vacuna y los controles se complementan: incluso quienes están vacunados deben continuar con los controles indicados”.

En tanto, dijo: “Lo primero que hay que saber es que un resultado positivo para VPH no significa tener cáncer. Según el resultado, la edad y los antecedentes, el equipo de salud indicará los pasos a seguir, que pueden incluir controles de seguimiento, un PAP, una colposcopía o una biopsia. Muchas infecciones se resuelven espontáneamente. Si se detecta una lesión precancerosa, puede tratarse y controlarse. Lo esencial es sostener el seguimiento”.

“El uso correcto y constante del preservativo reduce la posibilidad de transmisión, aunque no la elimina por completo, ya que el VPH también puede afectar zonas de piel que el preservativo no cubre. También es importante mantener los controles del cuello uterino según la edad y los resultados previos”, aseveró.

Al hablar de los mitos que es importante desmentir, señaló: “Uno los más frecuentes es ‘si tengo VPH, tengo cáncer’. Esto es falso: la infección es muy común y, en la mayoría de los casos, desaparece sin causar enfermedad. Un resultado positivo requiere un seguimiento adecuado, pero no equivale a un diagnóstico de cáncer”.

Al hablar de los mitos que es importante desmentir, señaló: “Uno de los más frecuentes es ‘si tengo VPH, tengo cáncer’. Esto es falso: la infección es muy común y, en la mayoría de los casos, desaparece sin causar enfermedad. Un resultado positivo requiere un seguimiento adecuado, pero no equivale a un diagnóstico de cáncer”.

“Otro mito que preocupa mucho a las familias es que ‘la vacuna contra el VPH causa esterilidad’. La evidencia disponible no respalda una relación causal entre esta vacuna y la infertilidad o la insuficiencia ovárica prematura”, dijo.

Finalmente, agregó: “La Organización Mundial de la Salud revisó estudios epidemiológicos y de seguridad y llegó a esa conclusión. La vacunación ayuda a proteger la salud futura al prevenir lesiones y reducir la necesidad de tratamientos por cáncer de cuello uterino que pueden afectar la capacidad reproductiva”.