Tras bajarse de la misa en la Basílica de Luján en homenaje por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, la vicepresidenta Victoria Villarruel fue a la Basílica María Auxiliadora y San Carlos del barrio porteño de Almagro, donde Jorge Bergoglio fue bautizado, y explicó que decidió ausentarse de la ceremonia oficial porque allá se había juntado “lo peor de la casta política”.
“Vine acá que es el lugar donde el Papa fue bautizado, donde se hizo hijo de Dios”, señaló este martes la titular del Senado en declaraciones a TN.
Tras denunciar una «politización» de la misa de Luján, Villarruel tomó distancia al señalar que en esa ceremonia “estaba lo peor de la casta política”.
"Villarruel":
Por las declaraciones sobre su ausencia en la misa por el Papa Francisco en Luján pic.twitter.com/teMxQ6gcNs— ¿Por qué es tendencia? (@porquetendencia) April 22, 2026
“La ceremonia tenía un contenido que era el recuerdo al Papa. Pero era una ceremonia en la que estaba lo peor de la casta política. Yo en eso soy coherente con mis creencias. Soy católica, vengo a misa y quiero estar entre mis compatriotas”, apuntó.
En la foto de Luján estuvieron en primera fila el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien enfrenta acusaciones de corrupción; el ministro de Interior, Diego Santilli; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, entre otros altos dirigentes del oficialismo.
Algunas filas más atrás estuvieron el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, el senador kirchnerista Eduardo “Wado” de Pedro y los intendentes Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gustavo Menéndez (Merlo) y Mariel Fernández (Moreno), entre otros.
“Como el 2 de abril, me parece que la política se mete en fechas que son de la gente. Yo prefiero estar con la gente, con otros argentinos”, insistió Villarruel.
Con el presidente Javier Milei en Israel, Villarruel le tocó desempeñar la primera magistratura, y por eso se esperaba su presencia en la misa oficial de Luján en honor al papa Francisco.