La pasión por el arte define el recorrido profesional de Nora González Pozzi (Rosario, 1942). Creadora y directora general del Estudio de Comedias Musicales del teatro El Círculo, fundado en 1994, se formó siendo niña con el gran maestro Ernesto de Larrechea y por su espacio de formación y creación pasaron y pasan artistas que brillan en las marquesinas de Broadway, Londres o Buenos Aires, además de las locales, como es el caso de Josefina Scaglione, Valentino Merlo, Leo Bosio o Nacho Pérez Cortés, en una extensa lista.
Su trabajo ha sido siempre formar artistas integrales que brillan en el país y el exterior para un género complejo, que exige de una formación integral en el canto, lo coreográfico y la actuación, pero todo al mismo tiempo, y para lo cual se requiere de constancia, ganas de aprender, pero sobre todo de distintos grados de talento que ella ha sabido descubrir y potenciar.
“Es un lugar donde los estudiantes se forman para ser artistas integrales del musical, pero también para ser profesores de teatro, canto, danza, para ser directores de escuela, coreógrafos, diseñadores de vestuario, productores de espectáculos, porque la gran cantidad de gente que hemos tenido ha tomado diferentes caminos, siempre en el arte, hemos dado frutos en este sentido”, destacó la creadora al comienzo de la charla donde repasó sus comienzos, el legado artístico que heredó de su familia y el que ella inculcó en sus hijas y nietas que hoy siguen su camino ocupando distintos roles en el estudio.
Entre más, Nora destacó uno de sus últimos descubrimientos hoy figura de la música popular: “El último gran talento que descubrí es Valentino Merlo, él está ahora en un rubro que es el canto popular, pero cuando era chiquito vino a la escuela con la mamá y la abuela, yo lo vi y dije: «Este nene tiene el don, tiene el ángel». Estaba delante del público y la gente quedaba hipnotizada, porque tiene esa esa facilidad de llegar y de cautivar”.
Y finalmente, respecto de lo que piensa o siente que es el éxito, la artista expresó: “Es muy grande, la respuesta es inmensa. Estaría dos días hablando. Pero el éxito hoy es sentirme bien de acá (pone una mano en el pecho), del corazón, sentir que hice las cosas bien, que fui honesta y que la vida me devuelve un poco de todo el amor que yo trato de darle a la gente”.