Los concejales Fernanda Gigliani (Bloque Iniciativa Popular), Norma López (Comunidad) Pablo Basso (Bloque Peronista), María José Poncino (Bloque Peronista), Leonardo Caruana (Frente Amplio por la Soberanía) y Mariano Romero (Bloque Peronista) realizaron una conferencia de prensa junto al senador nacional por la provincia de Santa Fe, Marcelo Lewandowski, para pedir que los senadores nacionales que representan a la provincia rechacen el proyecto que excluye a la ciudad de Rosario de la denominada “Zona Fría” y recortan beneficios en tarifas del servicio de gas natural y los sectores industriales.
El recorte del gobierno nacional en materia de subsidios al gas natural ya tiene media sanción en la Cámara de Diputados y de aprobarse en el Senado la provincia de Santa Fe se vería gravemente afectada, perdiendo por completo el régimen de Zona Fría en ocho departamentos del centro-sur provincial: Rosario, General López, San Lorenzo, Caseros, Constitución, Iriondo, San Martín y Belgrano.
Esta medida dejaría fuera del beneficio automático a un total aproximado de 388.929 hogares rosarinos y 550.000 santafesinos, alcanzando de manera directa el bolsillo de cerca de 1,76 millones de personas que hoy cuentan con un descuento regulado de entre el 30% y el 50% en sus consumos de gas domiciliario.
En conferencia de prensa, aseguraron que el impacto socioeconómico en la ciudad de Rosario y su región metropolitana será devastador, proyectándose aumentos automáticos e inmediatos de hasta el 100% en las boletas de gas de red, afectando la sustentabilidad económica de miles de familias rosarinas en un escenario ya signado por la pérdida del poder adquisitivo del salario y los incrementos generalizados en alimentos, transporte y otros servicios esenciales.
«En caso de lograr la aprobación del Senado nacional todos los hogares del departamento Rosario (unos 380 mil) sufrirían aumentos en la boleta de gas. La quita de este beneficio desatará una crisis de pobreza energética en Rosario, obligando a amplios sectores de la población a privarse de la calefacción básica o a volcarse hacia métodos de calefacción eléctricos o precarios, sobrecargando la red de energía eléctrica local o exponiendo a los hogares más vulnerables a graves riesgos de accidentes domésticos, y lo hacen justo en momento de bajas temperaturas y mayor consumo», agregó la concejala.
“Los descuentos por Zona Fría no constituyen bajo ningún punto de vista un privilegio o una distorsión arbitraria, sino una herramienta de equidad destinada a amortiguar el costo de calefaccionar los hogares en áreas con alta amplitud térmica y registrar temperaturas bajísimas en la época invernal, impactando de forma directa en la salud de las personas y en la prevención de enfermedades respiratorias. La senadora nacional Carolina Losada debería defender los interés de la provincia, pero se desentiende de la situación», apuntó Gigliani.
Para terminar, la concejala recalcó: «Cambian la fórmula para establecer el subsidio. Quitan el costo de distribución y transporte, que es lo que más impacta en la tarifa. Excluyen a sectores vulnerables y castigan a la clase media y, al mismo tiempo, condonan una deuda de 180 mil millones de pesos que tiene las distribuidoras de gas. Siempre igual, toman decisiones contra los más débiles».