Rosario, jueves 11 de junio de 2026
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Rosario, jueves 11 de junio de 2026

La Comedia Municipal de Teatro Norberto Campos: un bien de la cultura rosarina creada para las y los artistas rosarinos

El programa, que este año va por su duodécima edición, generó la reacción y el malestar de un sector de los teatristas locales que están en contra de la decisión de llevar adelante el proyecto “Yiya, el musical”, estrenado originalmente en Buenos Aires hace una década
La Comedia Municipal de Teatro Norberto Campos: un bien de la cultura rosarina creada para las y los artistas rosarinos

Miguel Passarini

La Comedia Municipal de Teatro Norberto Campos surgió de la lucha y el reclamo de las y los teatristas rosarinos. No de todos, ya se sabe, pero sí de un grupo que comenzó a gestar lo que terminó en una ordenanza que le dio vida y generó una sinergia muy valiosa donde artistas locales, de una enorme diversidad y de distintas franjas etarias, se probaron como tales frente al tan ansiado presupuesto que nunca está, porque también se sabe que el teatro independiente siempre tiene más ingenio y creatividad que plata.

La Comedia fue también la concreción de un viejo sueño arrasado por la última dictadura cívico-militar. Y así, en los primeros días de septiembre de 2012 por ordenanza del Concejo Municipal de Rosario N° 8.951, se le daba vida al proyecto, después de mucha discusión y confrontación de ideas, e impulsado por el Movimiento Vea Teatro Rosarino y la Asociación de Actores Argentinos y Actrices de la Delegación Rosario, que comenzaría a funcionar al año siguiente con una recordada versión de Relojero, de Armando Discépolo, con dirección de Quico Saggini, con gran éxito de público y crítica.

Entre las virtudes de un programa que siempre es perfectible, todos los rubros son por concurso y el elenco se elige por casting abierto y no genera empleos permanentes como pasa en otras ciudades con otras comedias del Estado. A tal punto, que la Norberto Campos se convirtió en un ejemplo a seguir por otras comedias municipales gestadas con posterioridad al 2012.

Auténticos generadores de cultura

La ordenanza que le dio origen es clara y concreta, pero sobre todo lo es en un punto: el principal objetivo de la Comedia Campos es promover la labor de actores, directores y dramaturgos locales (por locales se entiende de Rosario) mediante la selección y puesta en escena de obras de manera anual, más allá de que se puedan discutir detalles. Y entre más, pone en valor: “La extensa y reconocida tradición teatral que tiene Rosario, como parte fundamental de su patrimonio cultural, consolidada desde comienzos del siglo XX y sostenida hasta el presente por los trabajadores del teatro independiente, auténticos generadores de cultura que a través de la producción de distintas poéticas y procedimientos teatrales, actualizan y ponen en valor dicha tradición”.

El conflicto

Todo empezó hace algunas semanas con la nueva convocatoria que dice: “En el marco de la duodécima edición del Programa Comedia Municipal Norberto Campos, la Municipalidad de Rosario, a través de la Secretaría de Cultura y Educación, lanza un concurso de proyecto teatral dedicado al género de la comedia musical que contempla la puesta en escena de la obra Yiya, el musical, con dramaturgia de Osvaldo Bazán, música de Ale Sergi y coreografía de Alejandro Ibarra y Ricky Pashkus. La inscripción está abierta hasta el domingo 28 de junio de 2026”.

La decisión, por lo menos arbitraria de la Municipalidad de Rosario, tiene una mirada porteñocéntrica, dado que la elección de la obra escrita por Bazán, estrenada en abril de 2016 en el Teatro El Nacional, tiene un sesgo oportunista por el éxito del personaje (la tristemente célebre Envenenadora de Monserrat, Yiya Murano) que está por todos lados en formatos audiovisuales y hasta en otras propuestas teatrales. Pero la historia de Yiya nada tiene que ver con Rosario, no es un personaje asociado a la ciudad y a su idiosincrasia  como sí tantos otros que fueron o podrían ser fuente de inspiración para montar una obra de semejantes características incluso en formato musical, dado que en la ciudad hay una gran producción en cuanto al género y esa no es la cuestión.

La ebullición y el malestar expresado en las redes sociales, porque está claro que la Comedia Campos, si bien como tal es un intangible, es propiedad de las y los teatristas locales y no de la gestión de turno, derivó en una serie de reuniones de las que participaron grupos de gestión como Actuar, Asociación Argentina de Actores y Actrices Delegación Rosario, Matir, Movimiento Vea Teatro Rosarino y artistas de la escena rosarina autoconvocados.

Las derivaciones

Las derivaciones fueron varias pero por el momento fueron recibidos por la comisión de Cultura del Concejo municipal y pasará lo propio con la Secretaría de Cultura y Educación municipal. De esas reuniones surgieron algunas líneas que van en un mismo sentido: el del reclamo para modificar la obra en cuestión.

“Convocados en asamblea, los actores, actrices, teatristas y artistas en su conjunto de la escena de la ciudad de Rosario repudiamos la elección de Yiya, el musical para la décimo segunda edición del Programa Comedia Municipal Norberto Campos (Ordenanza N° 8951/2012) por tratarse de un espectáculo profundamente inapropiado para la cultura de nuestra ciudad. Consideramos que constituye una expresión autoritaria más de esta gestión municipal que maneja de manera discrecional presupuestos y fondos públicos y que ya nos tiene acostumbrados a las irregularidades y a la falta de cumplimiento de concursos e instancias democráticas. En primer lugar, ha faltado al artículo N°8 de la mencionada ordenanza al decidir el espectáculo para 2026 sin convocar a la Comisión Asesora”, dice un texto difundido por el colectivo de artistas en las últimas horas, más allá de que la referida comisión no funciona hace rato.

Y sigue: “Yiya, el musical de Bazán, Sergi, Ibarra y Pashkus (todos autores porteños) no es representativo de nuestra identidad por su carácter eminentemente referencial de la cultura de Ciudad de Buenos Aires. Aborda la historia de un personaje porteño en el marco de la revista porteña con decenas de referencias explícitas a esa ciudad. Esta elección no respeta el espíritu de la ordenanza municipal que exige en el apartado 6 del primer artículo «Promover la construcción y ejercicio de la memoria cultural colectiva»”.

“La elección de este musical es un gesto a escala municipal de la degradación cultural que lleva adelante el Gobierno Nacional. La prensa que se hizo sobre el espectáculo original estrenado en 2016 en CABA alivianó la violencia de género explícita como «humor negro». Hoy, 2026, en Rosario, nos preguntamos por qué elegir, para la Comedia Municipal, una obra con un personaje que enaltece la mentira, la manipulación y la idea de que «si sos vivo te va mejor en la vida». Lo inescrupuloso del personaje de Yiya es sólo motivo de chiste de mal gusto. No hay crítica de ningún tipo en la obra a estos rasgos y postulados, sólo banalización del mal una y otra vez. Llega el final de la obra y la crítica nunca aparece”, destaca el mismo texto que justifica cada una de sus expresiones y que es mucho más extenso.

“Las producciones realizadas y gestionadas a partir de la ordenanza Norberto Campos deben generar las condiciones para que el público pueda observar críticamente aquello que se representa. En Yiya, el musical la teatralización de un caso criminal real se convierte en un producto de consumo cultural que privilegia la experiencia espectacular de banalización del mal, no cumpliendo así con el espíritu de la ordenanza. En ese sentido, el texto dificulta la elaboración de preguntas incómodas acerca de la violencia, la manipulación, el ejercicio del poder, las desigualdades de género y la responsabilidad ética de los sujetos. No es más que un texto vetusto, con chistes chabacanos”, agregan sobre el posible montaje de esa obra en una de las capitales del feminismo.

Y cierran entre varios planteos a modo de interrogantes: “Queremos saber en qué instancia y bajo qué criterios se decidió que el musical a producir en 2026 fuera Yiya, el musical, por qué se optó por una obra que no pertenece a Rosario ni a la región, cuánto costaron los derechos de la obra, cuál es el presupuesto anual que se destina a la Comedia Municipal Norberto Campos, qué porcentaje del total de presupuesto destinado a esta producción representa ese monto de derechos y por qué no fue consultada la Comisión Asesora de la Comedia Municipal”.

¿Por qué defender la Comedia Municipal Norberto Campos? Entre más por ser una fuente de trabajo para las y los artistas de Rosario, por la historia profusa, ecléctica, singular del teatro rosarino que comenzó con los independientes en los años 50. Por el mito que lo rodea, por los que pasaron y dejaron huellas indelebles como el mismísimo Norberto Campos que un día dijo: “Si alguien te dice que con el teatro no hace política, cruzate de vereda”.