Rosario, jueves 25 de junio de 2026
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Rosario, jueves 25 de junio de 2026

Con inteligencia artificial logran descifrar el texto de una tablilla de 3 mil años de antigüedad

Una herramienta con IA logró identificar caracteres casi borrados en tablillas de la antigua Mesopotamia
Con inteligencia artificial logran descifrar el texto de una tablilla de 3 mil años de antigüedad

Investigadores alemanes utilizaron inteligencia artificial (IA) para descifrar un texto de unos 3 mil años de antigüedad escrito a través del sistema cuneiforme, uno de los más antiguos de la humanidad.

A partir de esta tecnología, especialistas de la Universidad de Wurzburgo lograron interpretar inscripciones muy desgastadas halladas en una antigua tablilla mesopotámica (la mayoría de esas tablillas se rompieron con el tiempo y sus fragmentos están dispersos en museos de todo el mundo).

La herramienta, denominada «Palaeographicum«, fue creada para analizar imágenes digitalizadas de documentos antiguos y reconstruir fragmentos dispersos de textos.

Con una base de datos que contiene más de 5 millones de caracteres conservados en aproximadamente 70.000 imágenes de tablillas, la plataforma permite comparar estilos de escritura cuneiforme.

De esta manera, gracias a la IA se logró automatizar una tarea que tradicionalmente depende del análisis manual de especialistas en paleografía y lenguas del Antiguo Cercano Oriente.

La escritura cuneiforme

El origen de la escritura cuneiforme data de hace más de 5 mil años en Imperio Hitita (actual Turquía y alrededores) y a la antigua Mesopotamia. Se utilizaba para registrar leyes, transacciones comerciales, rituales religiosos y acontecimientos políticos.

Este sistema se registraba en tablillas de arcilla mediante marcas en forma de cuña y, a pesar de décadas de investigación arqueológica, muchos de estos textos siguen siendo difíciles de interpretar debido al desgaste generado por el paso del tiempo.

Según explicaron los especialistas, el sistema de IA fue entrenado para reconocer signos cuneiformes antiguos, incluidos símbolos incompletos o parcialmente borrados. En ese sentido, aseguran que, en algunos casos, la tecnología fue capaz de identificar caracteres prácticamente invisibles a simple vista.

De esta manera, el programa de IA analizó los patrones de escritura antigua y sugirió posibles interpretaciones de los signos hallados en los objetos arqueológicos.