En el mapa de Rosario se reconocen entre 45 y 50 barrios «oficiales», pero la realidad es otra: hay entre 60 y 70 que desafían las cartografías y están fundadas en las identidades reconocidas por sus habitantes. Por ejemplo, Los Pumitas o La Bombacha. Así lo cuenta Ernesto Aguirre, quien trabajó desde 1995 en el Museo de la Ciudad de Rosario. Muchos años como restaurador y luego, a cargo de área educativa. Allí armó el Barrio Explorado. Se trata de recorridos barriales a cargo de referentes e historiadores que invitan a descubrir el pasado y presente de los rincones menos conocidos de la ciudad.
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Vista aérea de la costa en la zona del Frigorífico Swift hacia la ciudad _c. 1939_ Archivo Fotográfico Museo de la CiudadDel Barrio Explorado y casi de forma natural nació el Anecdotario: una propuesta que demandó dos años de trabajo. ¿De qué se trata? Es un PDF con 28 historias y fotos imperdibles, de acceso público y gratuito. Además, de yapa, dos códigos QR por los que se accede en audio al relato de Ruperta Pérez, referente del barrio Qom, y a un documental contado por Lidia Calderón, de barrio Godoy. Cuenta con el apoyo del Archivo Fotográfico y del departamento de Comunicación y Diseño del Museo de la Ciudad.

Visitas guiadas y relatos sorprendentes
Ernesto nació en barrio La Guardia, en el sur, que tiene, se enorgullece, “una historia riquísima”. Así como el mencionado, fueron explorando varios barrios. Y algunos de esos recorridos fueron especiales. “Hemos entrado en escuelas, por ejemplo en la Juana Blanco”.

Un lugar atípico
En algunos, el acceso fue más difícil. Como en Rucci o en Parque Field, este último un barrio tipo americano que se desmarca de la tipología urbanística de Rosario.
“El sistema norteamericano de construcción y un barrio con mucha historia por sus ombúes muy grandes y porque, por ejemplo, José de San Martín pasó por allí. Eso también es lo interesante el relato de los vecinos: es difícil de verificar que el libertador haya estado en el lugar, aunque es muy verosímil”, explicó Ernesto y siguió sobre otras menciones en la historia popular: “Manuel Belgrano y Charles Darwin pasaron por el Saladillo y por Tablada”.

Público y accesible a la ciudad
Aguirre explicó que realizó un paneo geográfico para diseñar las recorridas a las barriadas. Y lo hizo junto a historiadores o referentes barriales. “En 2025 me aboqué a la defensa de la escuela pública y empezamos a trabajar con la UNR. Eduardo Taletti (historiador) se encargó de la historia de las universidades. Hicimos la Facultad de Humanidades, hicimos el Hotel Italia que es la sede de Gobierno de la Universidad, el ECU (Espacio Cultural en lo que fue sucursal del Banco Nación”, describió.
Hotel Italia: ¿dónde funcionó, a quiénes albergó y en qué se transformó en la actualidad?
Ernesto repasa una de las últimas iniciativas, la historia de la última plaza que se construyó en la ciudad, la Rodolfo Walsh, en el distrito sur. Es el último barrio universitario y se realizó con apoyo de los vecinos. En la inauguración del espacio participaron incluso familiares del periodista asesinado y desaparecido por la dictadura en 1977.
Anecdotario
“Le puse anecdotario porque la anécdota tiene una connotación muy especial, un montón de vertientes y a la que el público va interviniendo”, define Ernesto.
Dentro del anecdotario hay historias verídicas. Son 28 y tienen que ver con la idiosincrasia barrial. Cita ejemplos: “El barrio La Guardia el historiador que relata el cuento en el anecdotario es italiano, vivió 10 años en Rosario y se fue a vivir al país europeo. El barrio es un barrio de gringos. Él tenía una imagen increíble de la zona que escribió en un libro en Italia y describe al boliche La Viuda y si hoy te acercas al barrio los vecinos amplían las anécdotas de aquella viuda”. Y sigue: “En Echesortu tenemos a Roberto Trapé, que me contó la anécdota buenísimas de Roberto Sánchez, más conocido como Sandro, que compró un papagayo allí”.
Con Ruperta Pérez, Ernesto tiene una relación especial, de amistad y admiración. Pertenece a “una población (quom) sufrida en la ciudad y necesita ser más visible”, afirma. El audio de la referente de pueblos originarios al que se accede por el código QR es su relato de cómo llegó a Rosario desde el Impenetrable chaqueño, y lo que siguió.

“En República de la Sexta hay una historia relatada por Pablo Kuhn fabulosa, de un tipo que afana dos o tres patos”, recuerda y se ríe. Cuenta otra: “En Refinería, la historia de Sara y Ramón, una pareja de negros”.
“Nos faltaron barrios, como el Martin, Cura, República del Líbano”, admite casi como disculpa por no poder incluir tantas historias en el trabajo final.
Migración rosarina
Las historias se cuentan y se relatan gracias a la memoria y a la noción de pertenencia de sus vecinos. Hay quienes se afianzan en un barrio y no pueden salir del mismo. Otros ciudadanos, por diferentes circunstancias, se mudan y conocen otros rincones. Es por ello que el hito barrial se construye con elementos reconocibles en el pasado y que siguen siendo relatados de boca en boca. Ernesto quiso que también se vuelquen en papel.

“La cotidianeidad es muy importante en los barrios así como también la historia oficial. Pero se contadas las historias de barrios a sus propios vecinos”, contó.
Anecdotario en PDF
Anecdotario by ana