«Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada». Por más que sonara exagerado e infausto, así eligió cerrar Marcelo Bielsa su ciclo en Uruguay. No seguirá al frente de la selección tras la temprana eliminación en la fase de grupos. Cabizbajo, como estuvo durante todo el Mundial 2026, se despidió del plantel y, según cuentan del otro lado del charco, soltó una frase que todavía resuena entre los referentes.
Antes de emprender la vuelta, cada uno en vuelos comerciales, ya que la Asociación Uruguaya de Fútbol desestimó la posibilidad de viajar en chárter, el Loco citó a los 26 jugadores en el hotel de Playa del Carmen, México.
Varios testigos coinciden en que fue un monólogo. El DT habló con el ánimo ya más sereno después de la derrota ante España en Guadalajara. Hubo caras largas y un clima de pesadumbre, pero la reunión transcurrió en buenos términos. Hasta que una sentencia suya cayó como una bomba, sobre todo entre los más experimentados de la delegación: «Me voy triste porque me dejaron solo».