La Justicia le prohibió la salida del país al ex jefe de Gabinete Manuel Adorni ante el creciente riesgo de fuga a Uruguay y en el marco de la investigación penal que se le sigue por el presunto delito de enriquecimiento ilícito.
La medida restrictiva fue dispuesta durante la noche del viernes por el juez federal Ariel Lijo, a instancias del dictamen presentado por el fiscal Gerardo Pollicita. Implica que el ex vocero presidencial deberá requerir una autorización expresa si tiene intenciones de realizar un viaje al exterior.
Según fuentes de la causa, la restricción representa el paso previo a un llamado a declaración indagatoria en los tribunales federales de Comodoro Py, que podría concretarse de manera formal en el transcurso de los próximos días debido a las inconsistencias en las declaraciones juradas halladas.
El foco de la investigación judicial sobre el patrimonio de Adorni pone la lupa sobre numerosos gastos corrientes efectuados mientras se desempeñaba en la función pública, algunos de ellos realizados con tarjetas de crédito de sus secretarias.
La causa indaga además los constantes viajes dentro y fuera de la Argentina, la compra de propiedades, las refacciones realizadas en un country del barrio privado Indio Cuá, ubicado en la localidad bonaerense de Exaltación de la Cruz, como así también las marcadas diferencias patrimoniales que quedaron registradas en sus últimas declaraciones juradas.
El expediente cobró un impulso definitivo a partir de la declaración testimonial del constructor Matías Tabar, quien estuvo formalmente a cargo de las reformas estructurales en la vivienda del ex funcionario en el barrio privado y aseguró ante las autoridades judiciales haber percibido la suma de 245 mil dólares en negro.
Todo se le complicó
Apenas dos días después de la oficialización de su renuncia al cargo de jefe de Gabinete, la prensa difundió una serie de mensajes de audio donde el ex funcionario le ofreció asistencia a su contratista antes de que este prestara testimonio ante la fiscalía de Pollicita.
El material sonoro, que confirmó que el ex jefe de Gabinete buscó coordinar un encuentro previo a la audiencia judicial del constructor, reveló que Adorni intentó transmitirle calma a su empleado ante la citación del pasado 4 de mayo expresándole de manera directa.
«Mati, querido, ¿qué hacés? Escuchame. Te tengo que hablar hace como diez, quince días. Yo este finde voy a ir a Indio, así que si querés hablamos ahí, que voy a estar más tranquilo. Por el tema del 4 de mayo. Nada, obviamente te voy a dar todo el soporte que necesites y despreocupate, como hice con todos. Eso está de más decírtelo, pero, pero contás con todo, todo, todo lo que, lo que yo te puedo ayudar. Es una boludez, pero bueno, para, para que vos te quedes tranquilo y para que todos nos quedemos tranquilos», se escucha en el audio atribuido a Adorni.
Pedido de detención denegado
Adorni no podrá salir del país sin autorización pero tampoco perderá la libertad. El fiscal Pollicita dictaminó en contra del pedido para detenerlo formulado por la diputada Marcela Pagano y el abogado Gregorio Dalbón. COnsideró que no existen elementos objetivos que justifiquen una medida de coerción como esa.
En un extenso dictamen, el fiscal sostuvo que el ex jefe de Gabinete tiene suficiente arraigo, descartó que haya intentado obstaculizar la investigación y, al mismo tiempo, ordenó una nueva serie de medidas de prueba para profundizar el análisis de su patrimonio, entre ellas requerimientos sobre sus movimientos con criptomonedas, inmuebles y compras realizadas mediante plataformas digitales.
Pollicita argumentó que Adorni «posee bienes en el país, domicilio determinado y un lugar de residencia habitual donde se asienta su núcleo familiar» y que eso «permite tener por acreditado un arraigo suficiente». Agregó que no registra antecedentes penales y destacó que durante toda la investigación compareció a través de su defensa técnica, que no generó dilaciones.
El fiscal rechazó también que haya riesgo de entorpecimiento de la investigación. En ese sentido, sostuvo que las conversaciones de Adorni con el contratista Matías Tabar, «no constituyeron un entorpecimiento de la investigación» y que de ellas no surge evidencia de que hubiera modificado pruebas o influido sobre las declaraciones del testigo.