El Ejército de Estados Unidos volvió a dirigir un ataque a Irán por segunda jornada consecutiva, a unos 90 objetivos, según afirmó, y en pleno repunte de las tensiones en el estrecho de Ormuz, tan solo horas después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, amenazó con nuevas acciones desde la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, capital de Turquía.
En respuesta, Irán confirmó este jueves ataques contra «bases» e instalaciones de Estados Unidos en varios países de Medio Oriente, concretamente Kuwait, Bahréin y Qatar, lanzados tras la «invasión de partes del país» por parte de aviones estadounidenses.
Entre los objetivos atacados por drones figuran «un sistema Patriot en Kuwait, una antena por satélite del sistema de alerta temprana en Qatar y tanques de combustible.
Según la información que difundió el Mando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM) los ataques adicionales contra Irán tienen el objetivo «de seguir reduciendo su capacidad para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz».
De esta forma, la entidad encuadró las acciones en «las recientes agresiones injustificadas contra buques mercantes y sus tripulaciones civiles» por parte de Irán, en plena disputa por la gestión del paso de Ormuz, e incidió en que estas embarcaciones «navegaban libremente por esta vía marítima internacional de importancia estratégica».
Concretamente, el Mando Central aseguró que atacó aproximadamente «90 objetivos militares iraníes», como sistemas de defensa aérea, medios de vigilancia costera, instalaciones de almacenamiento de misiles y drones, o capacidades navales e infraestructura logística militar a lo largo del litoral de la República Islámica.
En un mensaje en redes sociales, el propio Trump hizo mención a las acciones ordenadas contra Irán, e incidió en que se trata de «una represalia por el bombardeo de buques perpetrado ayer por Irán».
«Si vuelve a ocurrir, la respuesta será mucho más contundente», avisó, tras compartir en su plataforma una serie de vídeos e imágenes de supuestos objetivos atacados en Irán.
La agencia de noticias iraní Mehr informó de explosiones registradas en la ciudad de Bandar Abbas, situada en la costa del estrecho de Ormuz, donde se activaron las defensas frente a los ataques. Igualmente, apuntó que las instalaciones portuarias y la torre de control marítimo en la ciudad de Chabahar estaban siendo objeto de ataques, al tiempo que se registró movimiento de aviones de combate sobre Isfahán.
Poco después, el mismo medio informó de sonidos de explosiones en la zona de Bushehr, localidad en el suroeste de Irán donde se encuentra la central nuclear homónima, así como en la localidad de Iranshahr, en la provincia de Sistán y Baluchistán.
A propósito de esta nueva oleada de ataques se pronunció Mohsen Rezai, asesor militar del líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, quien advirtió que «el enemigo agresor y sus cómplices serán severamente castigados».
«Cada vez que no consiguen nada por la fuerza se apresuran a negociar y a llegar a un acuerdo, y tan pronto como lo consiguen, se dedican a destruirlo», espetó Rezai en un mensaje en redes, y agregó que, a su juicio, «en la lógica política de Estados Unidos, la negociación no es más que un puente que hay que cruzar» y «no un compromiso duradero».
Trump advirtió desde Ankara, donde se reunió con los aliados de la OTAN, sobre posibles nuevos ataques en una jornada en la que también dio por roto el alto el fuego y el memorando de entendimiento entre ambos países, con el futuro de las negociaciones en el aire.