La investigación que permitió asestar un nuevo golpe a la organización criminal vinculada a Hernán “Lichi” Romero comenzó en septiembre de 2025 y culminó el pasado sábado con un amplio despliegue policial en distintos puntos de Rosario. El operativo incluyó 36 allanamientos simultáneos, siete personas detenidas y el secuestro de armas de fuego, droga, vehículos, teléfonos móviles y otros elementos de interés para la causa.
Los detalles del procedimiento fueron presentados por el secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Federico Angelini, quien destacó el trabajo coordinado entre el Ministerio Público de la Acusación y las fuerzas de seguridad provinciales para avanzar sobre una de las organizaciones criminales con mayor nivel de violencia en la ciudad.
En el operativo participaron más de 350 efectivos policiales y alrededor de 100 móviles, que actuaron de manera simultánea en distintos sectores de Rosario. Como resultado, fueron detenidas siete personas y se secuestraron 49 teléfonos móviles, armas de fuego, municiones de distintos calibres, vehículos, balanzas de precisión y estupefacientes, además de otros elementos que serán incorporados a la investigación.
Una investigación de casi un año
La pesquisa, dirigida por los fiscales Ignacio Hueso y Brenda Debiasi, permitió reconstruir el funcionamiento de una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes, la usurpación de inmuebles, las amenazas y otros delitos conexos, con fuerte presencia en los barrios Municipal, Nuevo Alberdi y Zona Cero.
Al respecto, Angelini señaló que “en el marco de la Ley de Microtráfico, durante la madrugada del sábado y en condiciones climáticas muy adversas se realizaron 36 allanamientos en la zona noroeste de Rosario que representaron un nuevo golpe para la organización criminal de Lichi Romero. Se trata de una estructura que durante años generó una enorme violencia en la ciudad y actuó con un alto grado de impunidad. Sumados a los procedimientos realizados a finales de 2025, entendemos que la organización está siendo fuertemente debilitada”.
El funcionario explicó además que el material digital secuestrado permitirá abrir nuevas líneas investigativas. “No solo servirá para seguir avanzando contra esta organización criminal tan violenta, sino también para investigar los vínculos que mantenía con otras estructuras delictivas. Pudimos detener a las personas que buscábamos, secuestrar vehículos, motocicletas, teléfonos, armas y droga, y poner a los responsables a disposición de la Justicia”, indicó.
Aunque Hernán “Lichi” Romero cumple una condena de 29 años de prisión y se encuentra alojado bajo el régimen para internos de alto perfil, la investigación determinó que la organización continuaba funcionando a través de familiares y personas de su entorno.
“Romero seguía ejerciendo influencia sobre la organización mediante distintos familiares y allegados. A pesar de estar preso, la estructura criminal mantenía su funcionamiento, pero los procedimientos realizados en diciembre y los del pasado fin de semana representan un golpe muy importante para su capacidad operativa”