Matilde Bruera es abogada penalista, ex defensora pública federal y ex diputada provincial. Actualmente preside Justicia Legítima a nivel nacional. Hija de un reconocido penalista y militante peronista y de una licenciada en diplomacia, creció en una casa donde la política y la historia sobrevolaban el ambiente. Militante social desde joven, atravesó la dictadura recién recibida como abogada, con una militancia que la llevó a defender a presos políticos. Su carrera judicial, primero como abogada y luego como defensora pública, la consolidó como una de las voces más autorizadas a la hora de hablar del sistema penal argentino. En 2019 fue convocada por María Eugenia Bielsa para ser candidata a diputada provincial.
Bruera fue tajante al describir la selectividad del sistema penal. Su experiencia como defensora pública le permitió comprobar que el acceso a la justicia no es igual para todos. «Si hay algo que sufría como abogada privada es que casi todos los que van presos son pobres», afirmó. Y remató: «Cuando hay presos de otro sector, es porque perdió en alguna interna política. Pero normalmente los presos son los pobres».
La falta de defensa de calidad para los sectores más vulnerables es, para Bruera, uno de los problemas estructurales más graves. «Son los que menos defensa tienen porque acceder a un abogado penalista es caro. Yo veía que la gente humilde, que era la que más necesitaba defensa, no tenía defensa de calidad», explicó. En ese sentido, destacó que la reforma constitucional del 94 cambió el perfil de la defensa pública, volviéndola más contestataria y profesionalizada, aunque aclaró que desde la asunción de Milei esto se resintió.
El sistema de procesos abreviados -que representa el 97% de las condenas en Santa Fe- es para Bruera otra muestra del deterioro del derecho a un juicio justo. «El sistema se ha vuelto extorsivo porque es un acuerdo con una persona que está secuestrada, que está presa sin condena. Nunca hay un buen acuerdo porque no hubo posibilidad de defenderse», denunció.
Reformas y controles en Santa Fe
Sobre la reforma del Código Procesal Penal impulsado desde la provincia, que va por su segunda etapa en la Legislatura, advirtió que «se viene retrocediendo en todos los derechos» y mencionó como ejemplo la reaparición de la detención por averiguación de antecedentes y los controles callejeros por migración, que calificó como «una burrada desde todo punto de vista». «Lo que hay que hacer es investigar los delitos para que no haya delitos, no perseguir a los migrantes», subrayó.
Sobre la nueva etapa de la reforma, que habilita allanamientos sin orden judicial y la creación de «zonas de investigación», donde se puede controlar quién entra y quién sale sin garantías, afirmó: «Si uno anda por la calle buscando delincuentes al voleo, es que no tiene la más remota idea de dónde se cometen delitos. Habla muy mal del ministro de seguridad y del sistema», disparó.
El gobierno de Milei: un retroceso histórico
Bruera fue contundente al evaluar la gestión de Javier Milei. «Lo estoy viendo con mucha preocupación, tanto a nivel nacional como provincial. No se está dando una lectura seria de la gravedad de la situación que estamos atravesando», sostuvo en relación a la reacción del peronismo. Y agregó: «Estamos perdiendo debates profundos en internas. Hoy hay un enemigo principal, hay algo que hay que derrotar electoralmente, que es este gobierno de ultraderecha, empobrecedor, que ha generado uno de los procesos más retrógrados de la historia argentina en derechos».
«En retrocesos de derechos esto es más grave que la última dictadura», remarcó. «Nunca se había derogado como se derogó la ley de contrato de trabajo. La dictadura le sacó 100 artículos. Esto limpiaron todo. Es inédito».
La interna del peronismo y el llamado a la unidad
Frente a ese escenario, Bruera reclamó una reacción a la altura de las circunstancias. «Hay que tener un espíritu de grandeza. Generar un peronismo unido por un acuerdo contra este proyecto de ultraderecha», insistió. Y fue más allá: «También hay que generar una unidad con todo el campo popular. Este proyecto hay que sacarlo».
Bruera también apuntó contra las internas. «No hay liderazgos claros. Hay debates intrascendentes», diagnosticó. Y fue contundente: «Basta con que yo quiero ser diputado, yo quiero ser senador, yo quiero ser gobernador. Basta con eso. Hay que discutir un proyecto político para enfrentar esto». En esa línea, valoró el reciente acercamiento entre Máximo Kirchner y Sergio Massa como un paso en la dirección correcta: «Es importante esta última reunión que ha habido entre Máximo, Axel Kicillof y Massa para iniciar una conversación, por lo menos para blindarse contra el intento del gobierno de querer derogar la ley de las Paso».
«Si uno mide la gravedad no se puede seguir discutiendo al nivel de roscas políticas. Hay que terminar con eso. Hay que salir de esos debates ramplones y poner sobre la mesa un debate serio, que tenga un diagnóstico serio de lo que estamos viviendo. Es muy grave», advirtió.
Sobre la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner, afirmó: «Desde Justicia Legítima siempre hemos denunciado que la condena a Cristina es una condena nula, violatoria de la Constitución Nacional. Si queremos una justicia seria, eso no puede quedar en pie», afirmó. Y recordó que ya había sido sobreseída y que fue reabierta «violando la Constitución».
Bruera también se refirió a los planteos internacionales que se están impulsando. «Los planteos en el ámbito internacional pidiendo la nulidad de la causa y los planteos aledaños, además de la tortura a la que la someten con la ejecución de su condena, creo que son importantes», sostuvo.