Al cumplirse un mes de la final del Mundial que Argentina perdió contra España, el presidente de la Asociación de Fútbol Argentino, Claudio «Chiqui» Tapia, publicó una carta en donde apuntó contra las «mentiras, la operación y la campaña miserable para instalar que la Selección se había entregado».
«Equivocarse puede pasar. Lo que no puede pasar es mentir, instalar una historia, alimentar una sospecha durante días y, cuando el tiempo demuestra que todo era humo, esconderse y hacer de cuenta que nunca pasó nada. Mientras nuestros jugadores dejaban todo dentro de la cancha, algunos afuera hacían exactamente lo contrario: sembraban odio, dividían, ensuciaban y buscaban destruir la imagen de una Selección que se ganó el respeto de millones«, expresó Tapia, quien cuestionó que quienes difundieron las ideas conspirativas no pidieron disculpas ni se hicieron cargo de lo dicho.
«No van a poder borrar lo que hicieron, porque hay palabras que tienen consecuencias y acusaciones que dejan marcas. De tratar de traidores a los jugadores de la Selección no se vuelve. No se vuelve de poner bajo sospecha a quienes defendieron esta camiseta. No se vuelve de acusarlos de haberse entregado. Y mucho menos se vuelve de hacerlo sin una sola prueba para después, cuando la mentira queda expuesta, elegir el silencio», continuó el titular de la AFA.
— Chiqui Tapia (@tapiachiqui) August 19, 2026
Y apuntó: «Pidieron explicaciones cuando no tenían una sola prueba. Señalaron a jugadores que estaban dejando la vida. Alimentaron una mentira y la instalaron como verdad. Ahora den ustedes las explicaciones. Porque la grandeza también está en reconocer una equivocación. Y cuando se acusa, se miente y se lastima públicamente a quienes dejaron todo por esta camiseta, pedir disculpas no es un favor. Es una obligación».
Tajante, el mandamas del fútbol argentino cerró: «¿Cómo vuelven a sus casas después de haber hecho todo esto? ¿Cómo miran a sus hijos a los ojos y les hablan de honestidad, de respeto, de dignidad? ¿Cómo les enseñan que hay valores que deben defenderse, si cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo eligieron mentir, señalar y esconderse? Los valores no se negocian. Pasó un mes y todavía no escuchamos una disculpa. Mientras tanto, los jugadores, el cuerpo técnico y todos los colaboradores siguen con la frente en alto, porque saben lo que hicieron aquel día. Saben cuánto dejaron en esa cancha. Y saben que, cuando terminó la final, no le debían nada a nadie».