Fuente, Tiempo Argentino
Otra vez, el juicio por la muerte de Diego Maradona sumó un inesperado e insólito escándalo en los tribunales de San Isidro. Durante una de las audiencias del debate oral, se descubrió que la Junta Médica Interdisciplinaria analizó por error estudios pertenecientes a Don Diego en lugar de los del propio exfutbolista. Fuentes vinculadas al caso calificaron la situación como «un desastre para la Fiscalía», lo que abre un fuerte dilema judicial sobre la validez de las pruebas científicas en el proceso.
El insólito hallazgo se produjo mientras declaraba uno de los 20 peritos que participaron del informe médico oficial. El especialista exponía conclusiones vinculadas a la función renal de Maradona cuando uno de los abogados de las partes decidió cotejar los registros clínicos adjuntos. Fue en ese instante que detectó que los exámenes correspondían a una internación de Don Diego en el año 2015 en la empresa de medicina privada Swiss Medical, donde el padre del «Diez» presentaba un cuadro de salud delicado.
Mario Braudy, abogado de Dieguito Fernando y pareja de Verónica Ojeda, fue tajante ante la prensa al declarar: «Después de seis años, no creo que haya impericia, sino algo adrede». Para la querella, el ingreso de esta documentación representa una clara adulteración de las pruebas del proceso judicial.
A pesar de la gravedad institucional, Baudry aclaró que el error metodológico no modificaría de raíz las principales conclusiones forenses respecto a las causales del fallecimiento de Diego, aunque sí empaña la rigurosidad de la investigación fiscal.
La Junta Médica Interdisciplinaria basó su dictamen final en miles de páginas de antecedentes clínicos para determinar si hubo desatención, abandono u omisiones graves por parte de los profesionales imputados. El gran interrogante que los jueces intentarán resolver de ahora en más es establecer con precisión cuántas conclusiones médicas del diagnóstico de Diego se apoyaron en la premisa falsa de estos estudios de su padre, un «papelón» judicial que las defensas de los acusados buscarán capitalizar para intentar anular partes del proceso.