Rosario, sábado 22 de agosto de 2026
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Rosario, sábado 22 de agosto de 2026

No son los televisores: hoy las familias tienen más morosidad con bancos y billeteras virtuales que en plena pandemia

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) en base a datos del Banco Central expone un contraste inapelable: hoy, la mora de las familias por sus deudas es mayor que en plena crisis sanitaria del Covid 19, cuando varias actividades económicas estaban semiparalizadas. Y se acerca al pico posterior a la crisis de 2001. No es por los televisores para el Mundial como arguyó Milei. El porcentaje y su vertiginoso crecimiento durante la gestión libertaria tampoco encuadran en un "problema entre privados"
No son los televisores: hoy las familias tienen más morosidad con bancos y billeteras virtuales que en plena pandemia

Con tantos casos, y con un crecimiento tan vertiginoso desde 2023 a la fecha, el endeudamiento y la morosidad en la Argentina no encuadran en los términos de un problema entre privados como insiste el Gobierno nacional. Y eso vale tanto para empresas como para familias.

Un análisis del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) en base a datos del Banco Central y de su Central de Deudores (Cendeu) lo expone en un contraste inapelable: hoy, la mora de las familias por sus deudas con billeteras virtuales es mayor que en plena pandemia de Covid 19, cuando varias actividades económicas estaban semiparalizadas y los ingresos de muchos argentinos se desplomaron por la crisis sanitaria y las medidas restrictivas para afrontarla. Y los impagos a los bancos superan a los registrados como consecuencia de la crisis de 2001.

La comparación vale para toda deuda. El retraso en pagos de créditos tomados a los bancos por las familias ascendía en junio último al 12.8% de las deudas. Ese porcentaje más que duplica el pico de 5.1% medido en julio de 2021, en una economía desplomada.

Lo mismo sucede con los que no pueden saldar a tiempo sus compromisos con entidades no financieras (billeteras virtuales, entre otras): la mora alcanzó nada menos que el 30.1% de las deduas el mes pasado, contra el máximo de mayo de 2020, durante el aislamiento sanitario, que fue de 27.1%.

En junio de 2026, según la Cendeu, la cantidad total de deudores (bancos más billeteras virtuales) alcanzó 20,96 millones, mientras que los deudores en situación de morosidad sumaron 5,91 millones.

Al analizar este último grupo, los deudores morosos se concentraron fundamentalmente en las billeteras virtuales, las cuales explicaron por sí solas 2,90 millones (el 49,0% del total de deudores morosos), tratándose de usuarios que no registran deudas irregulares con bancos.

Por su parte, los morosos exclusivos del sistema bancario representaron 1,66 millones, mientras que aquellos que mantienen deudas irregulares con ambos tipos de entidades alcanzaron los 1,36 millones.

Aclaración: en los análisis, y como lo registra el Banco Central, por deudas y morosidad de familias se entiende las que remiten a personas físicas, a diferencia de las personas jurídicas que se denominan empresas.

Peor que en 2001 y en pandemia

La cartera morosa de las familias con los bancos acumuló en mayo último 8.750 millones de pesos, impulsada por los préstamos personales que explicaron 3.480 millones y las tarjetas de crédito con 2.900 millones. Entre ambas alcanzan el 73,0% del total de la deuda morosa en familias. La trayectoria alcista iniciada hacia el cuarto trimestre de 2024 se refleja en esos dos tipos con claridad:

  • Préstamos personales: la mora escaló de 3,3% en octubre de 2024 a 15,9% en mayo de 2026.
  • Tarjetas de crédito: la irregularidad pasó de 1,6% en octubre de 2024 a 13,1% en mayo de 2026.

Históricamente no se registran niveles de morosidad de las familias tan elevados desde la crisis de 2001, cuyo pico de irregularidad tocó 32,7% en septiembre 2003.

El nivel de incumplimiento con las billeteras virtuales (proveedores no financieros de crédito) es el peor. La aceleración de la mora también escaló durante el cuarto trimestre de 2024, cuando pasó de 7,3% en noviembre de 2024 a 30,1% en junio de 2026. Este ratio superó el máximo registro previo, de mayo de 2020 (27,1%), en el contexto de la pandemia.

Endeudados en alza vertiginosa

Al comparar la foto de junio de 2026 con febrero de 2024 (momento previo a la escalada de la irregularidad), el informe del Cepa constata que el sistema crediticio incorporó 2,60 millones de deudores morosos nuevos. Y están discriminados de la siguiente manera:

Billeteras virtuales: sumaron 1,40 millones de morosos exclusivos, lo que implica prácticamente duplicar este universo (+93,6%).
Bancos: incorporaron 1,01 millones de morosos exclusivos, representando un incremento de 157,6%.
Ambas entidades: los deudores en mora con ambos tipos de entidades aumentaron en 0,18 millones.

El universo total de deudores creció en 1,60 millones de personas (+8,3%). Este incremento estuvo traccionado por las billeteras virtuales, con 0,48 millones de nuevos deudores exclusivos y 2,20 millones con ambas entidades (+40,1%).

En sentido opuesto, la cantidad total de deudores con bancos se redujo en 1,09 millones (-12,0%). Esa solitaria reducción de deuda, con entidades financieras, no es necesariamente una buena señal. Es que esas instituciones comenzaron a restringir los préstamos a los clientes que registraban retrasos en las cuotas, y otros decidieron cancelar esas obligaciones tomando deuda fuera de ese sistema.

Un entierro en la desesperación

Algunos estudios muestran en ese sentido una secuencia de «bola de nieve»: deudas con bancos que se cancelan tomando otras con billeteras que a su vez se cubren recurriendo al «prestamista del barrio», una red en muchos casos fondeada con actividades ilícitas como el narcomenudeo. En cada escalón de esa serie, los intereses son mayores y los «métodos» de cobro, más agresivos.

El método de cobro del usurero de cercanía, incluso, contempla las amenazas y la violencia física directa. El de las billeteras virtuales, que lo tercerizan, es abusivo y utiliza de forma al menos irregular enormes bases de datos y algoritmos de perfilamientos para presionar mediante terceros allegados o contactos laborales. Las denuncias en ese sentido se acumulan.

Endeudamiento y usura con gestión de cobros tercerizada que utiliza grandes bases de datos: ¿cómo operan las billeteras virtuales?

Se trata de un proceso de precarización del endeudamiento: se convierte una deuda bancaria con Costo Financiero Total (CFT) de hasta 180% anual y posibilidades de renegociación, a una deuda con CFT de hasta 1375% y empresas de cobranzas o, más grave, con prestamistas que exigen tasas sin límites y formas de cobro absolutamente informales.

Irresponsable es no aceptar que se trata del bolsillo

No es irresponsabilidad de los ciudadanos, como repite el Gobierno, sino ingresos que evolucionan por debajo de la inflación. El incremento de la morosidad, tanto en bancos como en billeteras virtuales, ocurrió a la par del estancamiento y cristalización de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores registrados.

El salario real de los trabajadores registrados (público y privado) acumula una caída desde que asumió Milei de 8,7%. Eso, contrastado con la medida de inflación basada en una matriz de consumo obsoleta, construida en 2004 que contempla el peso de los servicios públicos que tienen hoy los hogares y que incluye gastos en videoclubes o precios de casetes pero no los abonos de plataformas de entretenimientos, por ejemplo.

Desde noviembre de 2023, y aplicando la canasta con la actualización de la canasta surgida de la encuesta de hogares 2017/18, el salario registrado (público y privado) se retrajo mucho más: un 18,7%.

El informe completo del Cepa:

Endeudamiento y Mora en Familias – Agosto 2026 by Claudio de Moya

La inverosímil gambeta de Milei en la Bolsa de Comercio de Rosario

El presidente Javier Milei, este viernes durante un desordenado discurso en la sede de La Bolsa de Comercio, que festejó su aniversario 142, pareció obligado a centrarse en el problema de la morosidad por el alto impacto mediático que alcanzó. Y tiró la pelota afuera: culpó al Mundial de Fútbol 2026.

El argumento no resiste el mínimo análisis. Los argentinos se lanzaron a una compra frenética e irresponsable de televisores para ver los partidos, fue la explicación a la que echó mano el libertario. Sumó así un nuevo desprecio, en este caso a los consumidores, luego de la catarata de groserías contra periodistas, economistas y empresarios con los que abrió una exposición que en muchos tramos lució divagante.

La alta mora ya cumple 19 meses de crecimiento sostenido y los últimos datos oficiales son de junio 2026, justo el mes del Mundial. El pico de venta de esos electrodomésticos fue en mayo: más de 40% de aumento interanual. Quienes compraron en esa época todavía no pueden ser considerados morosos. No da el tiempo: la morosidad se configura a partir de los 90 días de falta de pago.

Además, un informe de la consultora Vectorial en base a datos del Indec indica que el de este año fue el Mundial en el que se vendieron menos televisores de los últimos tres.