La Reforma Electoral Santa Fe obtuvo este jueves un respaldo político contundente: el Senado provincial aprobó por unanimidad la iniciativa impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro, que introduce cambios clave en el sistema de votación con la mira puesta en las próximas renovaciones del Poder Ejecutivo.
La propuesta del oficialismo provincial fue acompañada por los 19 senadores, incluyendo a los legisladores del peronismo, que la apoyaron en general aunque votaron en contra de algunos artículos en particular. El texto ya había recibido media sanción en Diputados con 43 votos afirmativos y 4 negativos, por lo que ahora se convertirá en ley.
El nuevo Código Electoral, que unifica 15 leyes dispersas en un solo cuerpo normativo de 297 artículos, modifica sustancialmente las reglas de juego de cara a las elecciones de 2027 y cumple con lo establecido por la reforma constitucional de 2025, que eliminó la mayoría automática en la Cámara de Diputados y reemplazó ese mecanismo por el sistema D’Hondt.
A diferencia del debate nacional, donde el gobierno de Javier Milei impulsa la derogación de las Paso, Santa Fe confirma la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias como mecanismo de selección de candidatos. La reforma mantiene la obligatoriedad de las Paso para todas las agrupaciones políticas, incluso cuando presenten lista única, con una única excepción para determinadas elecciones municipales.
Sube y baja de los pisos electorales
Uno de los cambios más relevantes que introduce la ley es la modificación de los pisos electorales en sus dos instancias clave. En las elecciones primarias, el umbral que deben alcanzar las listas para poder competir en la elección general disminuye del 1,5% al 1% del padrón. Este cambio facilita el acceso a la competencia electoral a más espacios políticos, un punto que el oficialismo destaca como una forma de ampliar la participación ciudadana.
En las elecciones generales, en cambio, el piso para acceder a la distribución de bancas en la Cámara baja mediante el sistema D’Hondt se eleva del 3% al 4% del padrón electoral. Tomando como referencia el padrón de las últimas elecciones provinciales, eso implica que serán necesarios más de 115 mil votos para que una fuerza política pueda ingresar al reparto de las 50 bancas de la Cámara de Diputados. Este punto generó el debate más intenso durante el tratamiento en Diputados. El Frente Amplio por la Soberanía lo calificó de «proscriptivo» y planteó directamente eliminar el umbral, mientras que el oficialismo defendió la decisión. Desde Somos Vida, el bloque que conduce Amalia Granata, también cuestionaron el mecanismo.
Modificaciones en la boleta única
Uno de los cambios más grandes para el elector estará en el diseño de la Boleta Única de Papel. Mientras que en las Paso se mantendrán cinco boletas, una por categoría (gobernador, diputados, senadores, intendente y concejales), en las elecciones generales se reducirán a tres. La primera reunirá las postulaciones para gobernador, vice y diputados provinciales; la segunda, para senador departamental; y la tercera, para cargos municipales (intendente y concejales o comisión comunal). Además, en las boletas que agrupan dos categorías se incorpora la opción de «voto lista completa», que permite marcar con una sola cruz toda la nómina de una misma fuerza política . El esquema reforzará el arrastre de los candidatos ejecutivos sobre las nóminas legislativas.
Un artículo que despertó polémica durante el debate es el que habilita la interna para la Vicegobernación. Cada candidato a gobernador podrá competir en las Paso acompañado por hasta tres precandidatos a vice, siempre respetando la paridad de género, aunque los sufragios obtenidos por los distintos binomios no se acumularán entre sí.
Uno de los capítulos centrales del proyecto desarrolla uno de los mandatos incorporados por la Constitución reformada: la creación de una autoridad electoral especializada con competencia exclusiva para el reconocimiento de partidos políticos, el control de su funcionamiento, la caducidad o extinción de las fuerzas políticas, la organización y fiscalización de los procesos electorales, la proclamación de autoridades electas y la supervisión de las elecciones internas partidarias. En paralelo, el proyecto asigna un rol permanente a la Secretaría Electoral, que será la encargada de administrar padrones, controlar afiliaciones y supervisar elecciones internas. El proyecto refuerza el control de la Justicia Electoral sobre los partidos y sus finanzas, ampliando sus facultades de fiscalización y auditoría durante todo el proceso.
Debate obligatorio para candidatos a gobernador: atril vacío para el ausente
La reforma incorpora por primera vez en la historia de Santa Fe la obligatoriedad del debate electoral entre los candidatos a gobernador antes de las elecciones generales. Establece la realización de «debates electorales públicos previos a las elecciones generales para la categoría de gobernador, con la finalidad de dar a conocer y debatir ante el electorado las plataformas electorales de las agrupaciones políticas, promoviendo un voto informado y una mayor transparencia en los procesos electorales».
La organización del debate recaerá en el Juez Electoral, quien tendrá la responsabilidad de determinar la sede, la fecha, el formato, la duración y las reglas de participación, y podrá encomendar la organización técnica a universidades con sede en la provincia o a entidades de reconocida trayectoria en la promoción de la democracia.
Una de las disposiciones más novedosas establece que, si un candidato no asiste al debate, el espacio físico que le hubiera correspondido permanecerá vacío y estará identificado con su nombre y apellido. La «silla vacía» dejará constancia pública de la ausencia y será independiente de las sanciones que correspondan por las faltas electorales previstas en el propio Código.