El tribunal disciplinario de la Conmebol hizo oficial una severa sanción contra Rosario Central a raíz de los graves episodios de discriminación registrados en el Gigante de Arroyito durante el cruce de Copa Libertadores frente a Corinthians. La medida central apunta a los insultos racistas dirigidos hacia el arquero del conjunto paulista.
En cumplimiento del Artículo 15.2 del Código Disciplinario —que penaliza de forma directa los actos de discriminación e intolerancia—, la entidad sudamericana impuso un castigo económico y una serie de obligaciones operativas que el club de Arroyito deberá acatar en sus próximos compromisos internacionales:
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Multa económica: El club deberá pagar un total de USD 100.000, monto que será descontado automáticamente de los ingresos por derechos de televisión y patrocinio del certamen.
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Campaña antirracista obligatoria: En el próximo partido de local por torneos continentales, Central estará obligado a desplegar en el terreno de juego una pancarta con la consigna de la campaña oficial «El Respeto es Titular» / «Basta de Racismo».
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Difusión en el estadio: Se exigirá la emisión del mensaje institucional en las pantallas gigantes del Gigante de Arroyito y por el sistema de altavoces durante la previa y el entretiempo del encuentro.
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Multas complementarias al cuerpo técnico
Además del fallo principal por conducta de la parcialidad local, el expediente sumó penalizaciones de menor envergadura dirigidas al DT Jorge Almirón y a la institución por diversos incumplimientos al Manual de Clubes de la Conmebol, vinculadas a demoras en los horarios de salida al campo, protocolos de zona mixta y conferencias de prensa obligatorias.