Rosario, miercoles 02 de septiembre de 2026
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Rosario, miercoles 02 de septiembre de 2026

Privatizar es regalar: los Neuss y Brito pagan Transener con dinero que la empresa dejó en caja cuando el Estado era accionista

Los empresarios que se quedaron a bajo precio con las acciones que detentaba Enarsa en la principal transportadora eléctrica del país, además, recibieron ahora parte de las ganancias acumuladas cuando el Estado era accionista. Son millones de dólares de regalo
Privatizar es regalar: los Neuss y Brito pagan Transener con dinero que la empresa dejó en caja cuando el Estado era accionista

La privatización de Transener, principal transportista eléctrica de la Argentina, quedó envuelta en polémica luego de que los ganadores de la licitación, Edison Energía y Genneia, cobraran dividendos el mismo día en que terminaron de ingresar a la compañía tras comprar la participación pública. Cada una de esas firmas se alzó con 22,3 millones de dólares que formaban parte de una reserva para futuros dividendos constituida cuando el Estado todavía era accionista.

La participación del 50% que la estatal Enarsa tenía en Citelec, controlante de Transener, pasó en mayo último a manos del consorcio que integran Genneia, la empresa de energías renovables de Jorge Brito (Banco Macro), y Edison Energía, liderada por los hermanos Patricio y Juan Neuss junto al fondo Inverlat y los empresarios Rubén Cherñajovsky y Luis Galli (Newsan). Todos, amigos íntimos de los libertarios en el Gobierno a través de distintas terminales.

Edison Energía y Genneia pagaron por el paquete accionario público en Citelec poco más de 356 millones de dólares. Empezaron a recuperar rápido lo invertido: con las ganancias que la transportadora acumuló antes de que ingresaran como socios en reemplazo del Estado.

Es que tres meses despues de la privatización, el nuevo directorio de la transportista eléctrica aprobó –el jueves de la semana pasada– distribuir 253.535.989.514 pesos de ese fondo para futuros dividendos entre todos los dueños de la transportista eléctrica. Los viejos y los nuevos. Nada menos que el equivalente a unos 169 millones de dólares. Y en efectivo.

El Gobierno de Javier Milei decidió vender la participación estatal en Transener por un monto que el mercado estimó muy inferior al de su valor real. Y los compradores la pagaron en parte con el mismo dinero que la transportadora tenía en caja. Una ganga.

¿Cómo se constituyó ese millonario fondo que ahora se desafectó parcialmente para repartirlo? Durante la asamblea celebrada en abril pasado, con Enarsa aún en Citelec y apenas un mes antes de la privatización, los accionistas de Transener destinaron alrededor de 522.590 millones de pesos a una reserva para futuros dividendos. Algo más de la mitad de esa cifra es lo que se transfirió ahora a los accionistas. Entre ellos, los nuevos, que llegaron después de que se acumularan tamañas ganancias.

Que Transener distribuyera parte de los fondos acumulados en caja entre sus accionistas estaba en los planes. Pero fue precisamente Tristán Socas, presidente de Enarsa y representante del Estado en el Directorio de Transener, quien propuso postergar esa liquidación hasta después de la privatización. Así es que los triunfadores de la licitación se quedaron con parte de esas ganancias generadas antes de su desembarco.

El fondo con el que se beneficiaron los Neuss y Brito, entre otros amigos del poder, fue incrementado previamente gracias a otra medida oficial: la recomposición de sus tarifas mediante la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT) cerrada en 2025.

 

Pagar con lo que se compra

De los 169 millones de dólares, el equivalente a los 253,5 mil millones de pesos del fondo que repartió Transener entre sus socios, la controlante Citilec (52,65% del capital de la transportista) recibió unos 89 millones. La mitad –44,5 millones– van a la socia Pampa Energía. El resto, se divide entre los que se quedaron con la parte de Enarsa: Genneia de Brito y Edison Energía de los Neuss. Cada uno embolsó 22,25 millones de dólares.

El 48% restante del «fondo para futuros dividendos» fue en parte al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Ansés –el organismo de asistencia social tiene un 19% de Transener– y en parte a los accionistas de Transener a través de la Bolsa.

Edison Energía y Genneia pagaron 356,17 millones de dólares por el 50% de Citilec que detentaba el Estado a través de Enarsa. En la licitación privatizadora, cargada de objeciones, se impusieron a los otros interesados: Central Puerto, que ofertó 301 millones, y Edenor, que ofreció 230 millones.

Transener es clave en el sistema eléctrico argentino. Opera la red de transporte de energía eléctrica en extra alta tensión y más de 12.000 kilómetros de líneas de 500 kV que atraviesan el país.