Rosario, jueves 03 de septiembre de 2026
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Rosario, jueves 03 de septiembre de 2026

Día de la industria: las pymes también son argentinas

Juan Ciolli, empresario pyme bonaerense y uno de los organizadores de la masiva protesta que llegó a Plaza de Mayo hace dos semanas, trazó un preocupante balance de la actividad en la era Milei
Reclamo de Las Pymes

Por primera vez en mucho tiempo, las pymes argentinas se organizaron en una protesta inédita: el jueves 20 de agosto más de 200 representantes protagonizaron una movilización frente a Casa Rosada para reclamar al gobierno nacional por la situación crítica que atraviesa el sector. La movida pudo mostrar cómo la está pasando uno de los sectores más importantes de la economía argentina.

Juan Ciolli, empresario pyme bonaerense y uno de los organizadores. Además, es presidente de la Cámara Económica Sanmartinense y titular de la Central de Entidades de Empresas Nacionales (CEEN), evaluó en forma positiva la movilización. Para él, no es común encontrar esta unidad de las pymes argentinas.

–Nos caracterizamos por tener un nivel de dispersión muy grande en cuanto a cantidad de entidades representativas de la micro, pequeña y mediana empresa. En este encuentro logramos un proceso de unidad en acción. Participaron una cantidad enorme de entidades con sus máximas autoridades– explicó.

 

Más de 30 mil pymes menos

La movilización de las pymes en Plaza de Mayo tiene motivos. Desde diciembre de 2023 y según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, cerraron más de 30.600 empresas micro, pequeñas y medianas en todo el país. Solo en mayo, dejaron de existir 76 por día, incluidos sábados y domingos. En Santa Fe, según datos del Observatorio de Importaciones de Apyme, entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025 desaparecieron 2.358 empresas.

La convocatoria del 20 de agosto buscó visibilizar esa situación pero también pedir por el tratamiento de un proyecto de ley para declarar la Emergencia Pyme.

–Son muchos los diputados y senadores que están de acuerdo pero el tema es que nunca llega al recinto–explica Ciolli.

Uno de los puntos centrales del proyecto es frenar los embargos mientras dure la emergencia y dar facilidades de pago a quienes están atrasados a través de una moratoria amplia.

–Hoy si no pagás las cargas o alguna de las obligaciones ante el fisco, ARCA te embarga las cuentas. Eso está generando un problema serio porque pone en crisis la cadena de pagos. Hay una cantidad importante de cheques rechazados. Para que las empresas puedan ponerse al día es necesario frenar los embargos.

Otro aspecto del proyecto de emergencia es la rebaja de hasta el 50% en el pago de los servicios públicos y busca poner en marcha un programa de «Compre PYME» a nivel nacional.

–Como todos sabemos, el Estado en sus tres niveles es uno de los grandes compradores de insumos y productos. Pedimos que esas compras se orienten hacia las micro, pequeñas y medianas empresas teniendo en cuenta la calidad y las características de los productos.

Ciolli explica que las pymes viven en un 85% del mercado interno. Por eso, sufren de manera particular la recesión vinculada a la caída del poder adquisitivo del salario.

–Por más que el presidente diga que los salarios están altos en dólares, hay que medirlo en función del poder de compra. Si mantenemos el dólar planchado deliberadamente, pareciera que los trabajadores cobran una barbaridad en dólares, cuando no les alcanza para llegar a fin de mes.

Ciolli suma un factor más a la crisis de las pymes: la apertura indiscriminada de importaciones.

–Hoy el mundo está cerrando su economía por la guerra económico-tecnológica Estados Unidos con China, que elevó los aranceles no solo con los productos de China sino con relación a los productos del mundo. Te podría decir que una de las pocas economías, y no sé si no la única, que tiene este nivel de apertura es Argentina.

Las pymes son soberanía

La movilización del 20 de agosto tuvo como protagonista a un símbolo que se replica desde el partido Argentina-Inglaterra del Mundial de Fútbol. La historia es conocida: ese 14 de julio quedó en la historia como el día en que los hinchas lograron entrar al estadio con una sábana cortada con la consigna “Las Malvinas son argentinas”. La escondieron dentro de una botella y, al terminar el partido, el trapo fue desplegado por los jugadores de la Selección en una imagen que dio la vuelta al mundo.

Como punta de lanza, la frase e incluso la forma del trazo con que fue escrita se replicó una y mil veces en distintas protestas. Y en el reclamo del 20 de agosto no podía faltar. “Las pymes también son argentinas” apareció en una bandera enorme para decir que la defensa por la soberanía nacional es con el sector productivo y la industria adentro.

Con los endeudados

La movilización de las pymes coincidió en tiempo y espacio con otra convocatoria que estuvo en las noticias. Ese día se dio la primera convocatoria de endeudados frente a la Casa Rosada. El reclamo viene creciendo en los últimos meses, con datos que muestran que 20 millones de personas están endeudadas y 6 millones están en mora. Para Ciolli, coincidir fue un acierto.

–Nos afecta también porque hay muchas pymes endeudadas. La cadena de pagos está rota. La cantidad de cheques rechazados es verdaderamente muy importante, y esto tiene que ver con las dificultades de acceso al crédito.

Ciolli opina que es necesario avanzar en una reforma impositiva, con una segmentación en la carga tributaria.

–No es razonable que una pyme pague lo mismo que una gran empresa y que la base tributaria se apoye en impuestos indirectos. El impuesto al cheque, por ejemplo, afecta a todos por igual, y no somos todos iguales. No es lo mismo una empresa como las nuestras que Arcor o Techint.

El empresario pyme plantea que vivimos en un país con inequidad contributiva. Se rebajan impuestos como Bienes Personales, baja el impuesto a los bienes de lujo, mientras se ahoga a las pymes.

–La Argentina es uno de los países que, en relación a su producto bruto, tiene menos acceso al crédito: no supera el 10%, cuando en el resto de los países de la región está alrededor del 25% del PBI. El crédito en la Argentina tiene un nivel de restricción tremendo, y con tasas altas, lo que hace imposible imaginar crédito para capital de trabajo. Ni hablar de aquellos que recurren a las distintas plataformas para obtener un crédito, donde pagan tasas descomunales que ya exceden la usura, diría que ya es un delito.

Un debate sobre el modelo de país

Ciolli pone el foco en el trabajo para pensar un proyecto de país. Y lo hace con los números de pérdidas de empleo sobre la mesa. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, hubo 411.613 puestos menos, más de la mitad en el sector privado registrado. Se perdieron 97 mil de la industria manufacturera, 80 mil de la construcción, 24 mil de comercio al por menor y al por mayor.

–¿Y qué creció? La explotación de minas y canteras, pero generó solo 3.600 puestos de trabajo. Agricultura, ganadería y pesca creció en 22 mil puestos. Está claro que el proyecto del gobierno es de desindustrialización del país, para llevarlo a un modelo extractivista y agroganadero exportador. Ni la explotación de minas y canteras, ni la refinación de petróleo, ni la agricultura son generadoras de empleo como la industria y el comercio, que suman 2.400.000 trabajadores.

El empresario cree que es necesario un Estado con un ida y vuelta con los sectores comprometidos con la producción, el trabajo, la ciencia y la tecnología. Y eso es lo que no pasa con este gobierno.

–Argentina merece un debate sobre su modelo. Una sociedad se desarrolla con pleno empleo, con producción, con movilidad social ascendente. Así lo hicieron los países centrales que hoy están a la vanguardia, con industria y tecnología. El peor escenario es que la Argentina tenga la impronta de países hermanos de Latinoamérica, como Perú y tantos otros, donde hay un 70 u 80% de pobreza y una pequeña élite con riqueza. Y esa no es la felicidad del pueblo.

Para él, Argentina tiene las condiciones para ser un país desarrollado, con recursos naturales como agua, litio, petróleo, gas, tierras raras, minerales.

–Este es un país rico con políticas que están llevando a que sus ciudadanos sean pobres. Sin industria no hay posibilidad de contener a 45 millones de habitantes. El sector extractivista y exportador no da trabajo masivo, sobran entre 25 y 30 millones de argentinos. Nuestros próceres tenían en la cabeza que la Argentina tenía que industrializarse si quería desarrollarse. Belgrano decía que comprar productos de otros países era comprar mano de obra extranjera y generar desocupación para los argentinos, y Carlos Pellegrini llegó a decir «sin industria no hay nación».

En primera persona

Ciolli tiene una fábrica de productos de librería e insumos para empresas. Empezó en los años 70 comprando y revendiendo en distintas provincias. Viajaba desde Buenos Aires hasta Jujuy, pasando por toda la región de Cuyo. En esos viajes largos por las rutas argentinas se dio cuenta que no podía seguir en la intermediación y la distribución. Tenía que fabricar.

–Eso era lo que generaba riqueza, ofrecerle a la cartera de clientes que tenía los productos que yo mismo fabricara. Así empecé mi trayectoria: dejé de distribuir para empezar a fabricar, entendiendo que no había posibilidad de desarrollo sino a partir de la producción, y que la cosa no pasaba solo por Buenos Aires sino por todo el país.

Se instaló en San Martín y abrió una fábrica. Fabrica carpetas comerciales, hace carpintería para eventos y catálogos especiales para las casas de perfumería. También hacen cartucheras planas y de varios pisos, carpetas escolares de cordón y de anillas y artículos de regalo empresarial. Esos productos personalizados y por encargo son los que le permiten resistir al importado.

–Si una empresa quiere carpetas en cuerina, con cierre y el logo en bajorrelieve no lo puede traer de otro lado. Pero si hablamos de lo escolar ahí te vas a dar cuenta viendo en el supermercado cómo esos productos vienen importados.

 

Resistir y sostener la unidad

La historia de Ciolli vuelve, de alguna manera, sobre la discusión que atravesó toda la movilización frente a Casa Rosada. Su empresa nació de una decisión: dejar de intermediar para empezar a producir.

Detrás del reclamo de las pymes no hay solamente una discusión sobre impuestos, crédito, tarifas o importaciones. Es una discusión sobre qué tipo de empresas y de producción quiere tener la Argentina y qué lugar ocupa el trabajo en ese proyecto.

La movilización del 20 de agosto puso a las pymes en la calle y consiguió algo que, para Ciolli, no era sencillo: que distintas organizaciones se encontraran alrededor de un mismo reclamo. La bandera que llevaron hasta Plaza de Mayo condensó esa idea. Hablar de soberanía también implica hablar de producción, de industria, de empleo y de las empresas que todos los días intentan sostener esa actividad.

El desafío, ahora, es que esa unidad pueda transformarse en acciones concretas. La Ley de Emergencia Pyme, el reclamo por el crédito, la defensa del mercado interno y la articulación con trabajadores y el sistema científico-tecnológico aparecen como parte de una misma discusión.

–Hay que apoyar todas las luchas que se están dando y entender que la lucha de unos tiene que ver con la lucha de nosotros.

En ese sentido, están articulando para armar actos multisectoriales para el Día de la Industria, donde estén vinculadas las pymes, los trabajadores y el sistema científico-tecnológico.

Para las pymes, la respuesta parece estar clara. Si la Argentina quiere desarrollarse, la producción no puede quedar afuera.

Fuente: Apyme Santa Fe