Este año, por primera vez en Argentina se celebra el Día de la Mujer Cervecera. La fecha elegida es el 5 de septiembre. En realidad, se estableció que sea el primer sábado de septiembre de cada año. Se trata de una iniciativa, tal como informó Noticias Argentinas, que “que busca destacar el trabajo de miles de mujeres que participan de la producción, la investigación, la capacitación y la gestión dentro de un sector que no deja de expandirse”.
En el último programa de “A puro click”, por el streaming de El Ciudadano, repasamos la historia de la mujer a quien se homenajea: Hildegarda de Bingen, nacida en Alemania a fines del siglo XI.
Fue la primera persona en registrar el uso del lúpulo en la fabricación de la cerveza, un elemento proveniente de las plantas que sirve para conservar mejor la bebida y que, de alguna manera, abre la etapa moderna de la elaboración de la cerveza, ya que hay registros de su fabricación y consumo desde la antigüedad.
Hay muchas singularidades que rodean la historia de esta mujer alemana, de familia perteneciente a la nobleza. En principio, vivió más de 80 años, algo muy inusual para la época. Cuando tenía ocho, su familia la envió a un convento de monjas e inició así una prolífica vida religiosa, que llegó hasta su santificación.
Tuvo un vínculo muy estrecho con el papa Eugenio III, quien revisó los escritos de sus visiones y la alentó a que siga transmitiéndolas.
Llegó a ser abadesa y, además, investigó propiedades de plantas que más tarde fueron incorporadas a la botánica cuando se constituyó como ciencia. Lo mismo pasó con sus investigaciones y registros sobre el cuerpo humano, que sirvieron para el desarrollo de la medicina: describió el aparato genital femenino y los rasgos que hacen a un orgasmo.