Naciones Unidas votó este viernes por abrumadora mayoría (solo se opuso Estados Unidos) el abandono del conocido mapa mundial que sigue la proyección de Mercator, diseñada en el siglo XVI, para adoptar uno que refleja con precisión el tamaño real de los países. La iniciativa fue impulsada por la Unión Africana para corregir una errónea percepción del tamaño continente, que aparecía más pequeña.
La proyección de Mercator distorsiona el tamaño relativo de las masas continentales: amplía las que están más cercanas a los polos y reduce progresivamente las extensiones territoriales a medida que se que se acerca a la línea del ecuador. Y así, por ejemplo, Groenlandia parece casi del mismo tamaño que África, aunque es unas 14 veces más chica.
La resolución se aprobó en la Asamblea General por 164 votos a favor, 1 en contra y 6 abstenciones. La proyección que comenzará a utilizarse desde ahora es la Equal Earth, que representa con mayor precisión el tamaño de los continentes.

Para Estados Unidos, el único que votó en contra del cambio, la resolución promueve una «agenda ideológica» y desvía la atención de los «verdaderos problemas de la paz internacional, la prosperidad o las buenas relaciones». Letra previsible del presidente Donald Trump.
Contra algunas objeciones, los promotores del cambio insistieron en que es exclusivamente cartográfico y no modifica fronteras ni supone una posición política sobre disputas territoriales.
No es vinculante
La cancillería de Togo, principal país impulsor del nuevo mapamundi, aclaró que la votación en Nueva York no es jurídicamente vinculante y «no cuestiona en modo alguno el uso de la proyección de Mercator para la navegación marítima y aérea, para lo cual sigue siendo plenamente adecuada«.
La aprobación en la Asamblea General de la ONU da respaldo político a los gobiernos que quieran revisar sus mapas escolares y oficiales y ofrece un argumento para que editoriales, universidades, medios y empresas tecnológicas adopten otras proyecciones.
El texto también establece un mecanismo de seguimiento: pide al secretario general de la ONU que informe sobre su aplicación y prevé que el tema vuelva a figurar en el orden del día de la Asamblea General.
«Los mapas inciden en la comprensión del mundo»
El canciller de Togo, Robert Dussey, declaró a la agencia Reuters que el suyo «será el primer país en cambiar sus propios libros de geografía, en las aulas, para dar ejemplo a todo el mundo». Y resumió: «Un mundo justo comienza con un mapa justo«.
En la misma línea, interpretó ante sus colegas de la ONU: «Los mapas dan forma a nuestra comprensión del mundo«. Porque, explicó, «orientan la educación, alimentan la imaginación e influyen en las percepciones colectivas. Por lo tanto, nunca son neutrales: cuando presentan una imagen distorsionada del planeta, corren el riesgo de perpetuar representaciones erróneas transmitidas de generación en generación».

Quién inventó el mapa mundi actual
La nueva proyección abandona la de Gerardus Mercator, geógrafo, cartógrafo, filósofo y teólogo nacido en Flandes en 1512. Su mapa del planeta fue diseñado para la navegación marítima y amplía artificialmente los territorios ubicados en latitudes altas.
África es unas tres veces más grande que Canadá y más de una vez y media el tamaño de Rusia. Sin embargo, la proyección de Mercator induce a pensar que esos países son comparables en tamaño, o incluso más grandes, que África.

«En África cabrían Estados Unidos, China, la India, Japón, México y gran parte de Europa, y aun así sobraría territorio», señala una petición en Change.org de la campaña #CorrectTheMap, que cuenta con más de 11.000 firmas. La Unión Africana respaldó la campaña en agosto de 2025 y luego le pidió a Togo que liderara su adopción.
«Durante más de 450 años, hemos basado nuestra comprensión de África y del mundo en un mapa que es erróneo«, coincide el sitio web Correct The Map. El movimiento sostiene que la distorsión en el tamaño de los continentes en el mapa se trata de un problema de «poder y percepción».
Y la directora ejecutiva de Africa No Filter, una de las organizaciones detrás de la campaña, calificó la proyección de Mercator como «la mayor campaña de desinformación«.
Ninguno es fiel, pero las diferencias importan
Es matemáticamente imposible proyectar de manera exacta una superficie curva como la de la Tierra sobre una plana, como el soporte de los mapas munciales. Por eso, todos están necesariamente distorsionados.
La proyección Equal Earth fue creada en 2018 por los cartógrafos Bernhard Jenny, Tom Patterson y Bojan Šavrič precisamente para ofrecer una representación más equilibrada de las superficies continentales. A diferencia de Mercator, busca conservar las proporciones relativas de las áreas. No obstante, como toda proyección de una esfera sobre una superficie plana, también introduce algunas distorsiones en las formas.
Dependiendo de la técnica que se utilice para crearlos, el tamaño, la forma y la ubicación de los continentes cambia. El problema que tiene la proyección de Mercator es que exagera el tamaño de los países a medida que estos se alejan de la línea del Ecuador.
En 2018, Google Maps sustituyó la proyección de Mercator por una vista de globo terráqueo en 3D para la versión de escritorio, aunque los usuarios pueden elegir cuál utilizar. En la aplicación móvil, la de Mercator sigue siendo la opción predeterminada.
Argentina será más ancha
Para la Argentina, el cambio también modificará la imagen a la que estamos acostumbrados. En la proyección Equal Earth, el país aparece con una silueta algo más ancha y compacta que en Mercator, pero con su superficie representada en la proporción correcta.
La diferencia es especialmente relevante porque buena parte del territorio argentino se encuentra lejos del Ecuador, donde Mercator agranda artificialmente las áreas.
Así, aunque a simple vista pueda parecer más grande por el cambio de forma, la Argentina perderá peso relativo frente a territorios cercanos a la línea ecuatorial, como África o el norte de Sudamérica, que hasta ahora aparecían desproporcionadamente pequeños.